«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los defensores de la ampliación denuncian una vulneración de derechos

Canadá paraliza por ahora la aprobación de la ley de eutanasia para personas con enfermedades mentales ante la falta de consenso médico

El primer ministro de Canadá, Mark Carney. Europa Press

Canadá mantendrá excluidas de la eutanasia asistida a las personas cuya única enfermedad sea un trastorno mental, después de que el Gobierno haya descartado la ampliación prevista para marzo de 2027 ante la falta de consenso médico sobre los criterios de elegibilidad.

El ministro de Justicia canadiense, Sean Fraser, anunció este miércoles que el Ejecutivo presentará en las próximas semanas una nueva legislación para modificar el régimen de asistencia médica para morir (MAID, por sus siglas en inglés) y mantener la exclusión sin establecer una nueva fecha para su entrada en vigor.

Según ha avanzado la BBC, Fraser justificó la decisión por las dudas existentes sobre la posibilidad de determinar cuándo una enfermedad mental puede considerarse irremediable y por las carencias en el acceso a los servicios de salud mental. «Si bien no existe un consenso perfecto sobre este tema, creemos que este es el enfoque correcto en este momento en particular», afirmó.

La decisión sigue la recomendación formulada este año por un comité parlamentario especial, que pidió excluir indefinidamente de la MAID a quienes padezcan solamente una enfermedad mental. El comité también reclamó un acceso «mayor y más equitativo» a los servicios de salud mental.

La ampliación estaba prevista inicialmente para 2023, pero fue aplazada en varias ocasiones para permitir al Gobierno estudiar las dificultades médicas, jurídicas y prácticas que plantearía su aplicación. La última prórroga había fijado el 17 de marzo de 2027 como fecha para levantar la exclusión.

Los defensores de ampliar la eutanasia a las personas con enfermedades mentales sostienen que mantener la prohibición vulnera sus derechos constitucionales y supone negarles el mismo acceso a la asistencia médica que tienen otros pacientes. La organización Dying With Dignity calificó el anuncio de «profundamente decepcionante».

El debate también tiene una dimensión judicial. Un caso federal cuestiona la decisión del Gobierno de retrasar el acceso a la MAID para quienes padecen exclusivamente una enfermedad mental. Fraser reconoció que el Tribunal Supremo de Canadá podría terminar pronunciándose sobre la cuestión.

Una de las personas implicadas en esa batalla legal es Claire Brosseau, que padece un trastorno bipolar resistente al tratamiento. Su abogado, Michael Fenrick, anticipó que el litigio podría prolongarse durante años y defendió que las personas afectadas continuarán sufriendo mientras el caso permanece en los tribunales.

La eutanasia médicamente asistida fue legalizada en Canadá en 2016 para determinados adultos que cumplían los requisitos establecidos por la legislación. En 2021, tras una modificación derivada de un proceso judicial en Quebec, el acceso se amplió a personas con enfermedades graves e incurables cuya muerte no fuera necesariamente inminente.

La enfermedad mental como única condición subyacente quedó excluida temporalmente de ese régimen y la exclusión fue prorrogada posteriormente. La nueva decisión del Gobierno pretende convertir esa exclusión en indefinida.

El Ejecutivo ha anunciado además una modificación diferente de la legislación para permitir las denominadas solicitudes anticipadas. Estas permitirían que una persona diagnosticada con una enfermedad grave que pueda provocar posteriormente la pérdida de capacidad de decisión deje constancia previamente de su voluntad de recibir asistencia médica para morir.

Actualmente, las solicitudes anticipadas no están permitidas por la legislación federal, aunque Quebec contempla esta posibilidad en determinados supuestos. La aplicación de la futura normativa dependerá de las provincias, y Alberta ya ha anunciado que no permitirá este tipo de solicitudes.

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