
ChatGPT, el asistente de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, ofrece respuestas inclinadas hacia posiciones de izquierda en el 80% de las preguntas políticas analizadas, según un estudio publicado por The Washington Post.
El diario estadounidense comparó seis chatbots de inteligencia artificial mediante 29 preguntas sobre asuntos de alta carga ideológica, como fiscalidad, sanidad, control de armas, financiación electoral y cambio climático.
Cada modelo debía responder en un máximo de 30 palabras y sin opciones de personalización activadas. El resultado apunta a un problema cada vez más relevante: las herramientas de IA no se limitan a ordenar información, sino que pueden presentar como respuesta neutral una determinada visión política.
Según el análisis, Gemini, de Google, fue el chatbot que ofreció respuestas más equilibradas. En el 93% de los casos, el modelo presentó argumentos de izquierda y de derecha, sin inclinarse claramente por una sola posición.
En una pregunta sobre la sentencia Citizens United, que en Estados Unidos protegió el gasto independiente de empresas, sindicatos y organizaciones en campañas políticas, Gemini respondió que el debate exige equilibrar libertad de expresión y equidad electoral.
ChatGPT, en cambio, defendió revocar la sentencia al considerar que el gasto ilimitado de las empresas otorga demasiada influencia a los grupos con más recursos y dificulta que los votantes comunes sean escuchados.
Grok, el modelo de xAI integrado en X, también mostró inclinación hacia la izquierda en parte de sus respuestas, aunque en menor medida que ChatGPT. Según el estudio, el chatbot de Elon Musk ofreció argumentos de izquierda en el 40% de los casos, posiciones de derecha en el 33% y respuestas con ambas perspectivas en el 27%.
Claude, desarrollado por Anthropic, presentó un perfil más equilibrado: el 57% de sus respuestas incorporó argumentos de ambos lados. La empresa asegura que entrena a su asistente para tratar con igualdad los distintos puntos de vista políticos y que realiza pruebas de sesgo antes del lanzamiento de sus modelos.
OpenAI sostiene que ChatGPT está diseñado para ser objetivo por defecto y ayudar a los usuarios a explorar ideas desde varias perspectivas. La compañía afirma que mide y trabaja para reducir el sesgo político, especialmente en temas sensibles o polarizados.
Google, por su parte, defiende que Gemini está concebido para ofrecer respuestas equilibradas que no favorezcan ninguna ideología. La empresa, sin embargo, señaló que al replicar el experimento no obtuvo exactamente las mismas respuestas que el diario estadounidense. El debate llega en un momento de creciente dependencia de la IA para informarse, estudiar, escribir y tomar decisiones.