
China ha suspendido temporalmente las exportaciones de tres plantas cárnicas brasileñas después de que varios cargamentos de ternera no superasen los controles sanitarios en aduana, según ha confirmado la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec).
La prohibición afecta a la planta de JBS en Pontes e Lacerda, en el estado de Mato Grosso; a la de PrimaFoods en Araguari, en Minas Gerais; y a la de Frialto en Matupá, también en Mato Grosso.
La medida golpea a uno de los sectores estratégicos de Brasil, principal proveedor de carne bovina para el mercado chino. Más de 100 plantas brasileñas están autorizadas actualmente a exportar carne al gigante asiático.
Abiec ha sostenido que el embargo tiene carácter preventivo y temporal, mientras las empresas afectadas adoptan las medidas necesarias para rastrear el origen de los envíos y corregir los problemas señalados por las autoridades chinas.
Según informó Frialto a Agência Brasil, China detectó la presencia de una hormona sintética, el acetato de medroxiprogesterona, en uno de los cargamentos exportados por la compañía.
A raíz del bloqueo, Frialto ha reducido en un 40% la producción en su planta de Matupá y ha comenzado a redirigir parte de la carne hacia otros mercados, entre ellos Estados Unidos, México, la Unión Europea, países árabes y otros destinos asiáticos.
La compañía asegura que ha iniciado una investigación técnica sobre los lotes afectados y espera poder reanudar las exportaciones antes de 2027.
El veto llega poco después de que China levantara la suspensión sobre otras tres plantas brasileñas que permanecían bloqueadas desde marzo de 2025. Pekín volvió a autorizar entonces las instalaciones de JBS en Mozarlândia, en Goiás; Frisa en Nanuque, en Minas Gerais; y Bon-Mart Frigorífico en Presidente Prudente, en São Paulo.