Persecución cristiana en África
El Estado Islámico asegura haber decapitado a un cristiano más en Mozambique: «Fue con la gracia de Alá»
El Estado Islámico asegura haber decapitado a un cristiano más en Mozambique: «Fue con la gracia de Alá»
Persecución del Estado Islámico a los cristianos africanos. Redes sociales
Por LGI
11 de noviembre de 2025

El Estado Islámico ha asegurado haber decapitado a un cristiano en el norte de Mozambique, en el marco de su campaña de terror contra las comunidades cristianas del continente africano. La información procede del boletín propagandístico An Naba, órgano de comunicación del grupo yihadista, y fue recogida por el diario La Razón.

Según el texto, el ataque tuvo lugar en la aldea de Takwan, en el distrito de Metuge, provincia de Cabo Delgado, donde los combatientes del autodenominado Califato habrían irrumpido para ejecutar públicamente a un cristiano «con la gracia de Alá».

Los ataques del Daesh en la región son constantes desde hace varios años, con decenas de aldeas arrasadas, iglesias incendiadas y centenares de cristianos asesinados. Cabo Delgado, rica en gas natural, se ha convertido en uno de los principales bastiones del terrorismo islámico en África austral, donde operan desde 2017 grupos afiliados al Estado Islámico.

En el mismo número del boletín An Naba, los yihadistas afirmaron haber protagonizado enfrentamientos con milicias vinculadas a Al Qaeda en Burkina Faso y ataques en Somalia contra fuerzas gubernamentales, evidenciando la pugna entre facciones islamistas por el control territorial del Sahel.

Los expertos en seguridad señalan que esta guerra interna entre organizaciones yihadistas —principalmente el Estado Islámico en África Central (IS-CAP) y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda— ha intensificado la violencia y la expansión del terrorismo en África subsahariana, especialmente en Mozambique, Burkina Faso y Níger.

La persecución religiosa contra los cristianos en la región ha alcanzado niveles alarmantes. Diversos observatorios de derechos humanos confirman decenas de decapitaciones y secuestros en Cabo Delgado en lo que va del año, en una ofensiva que busca instaurar un emirato islámico en el norte del país.

Desde el Vaticano hasta organismos internacionales han condenado los ataques, mientras los gobiernos africanos carecen de medios para contener la expansión del yihadismo. La ayuda internacional, centrada en misiones de entrenamiento militar, no ha frenado las matanzas ni la huida masiva de población civil.

El caso de Mozambique ilustra la nueva frontera del terrorismo islámico global: un continente donde las grandes potencias miran hacia otro lado y donde los cristianos pagan el precio del silencio internacional.

Noticias de España