
El Gobierno nigeriano, a través de de su ministro de Relaciones Exteriores, Yusuf Tuggar, señaló este fin de semana que el Ejecutivo africano colaboró estrechamente con la Administración Trump para ejecutar los bombardeos contra Estado Islámico durante el día de Navidad, proporcionando la ubicación de los campamentos del grupo terrorista.
«Hablamos dos veces. Conversamos durante 19 minutos antes del ataque y luego volvimos a hablar durante cinco minutos antes de que comenzara», dijo Tuggar a propósito de una conversación sostenida con su homólogo estadounidense Marco Rubio que sirvió para coordinar los ataques.
Tuggar señaló que en los próximos días podrían producirse nuevos despliegues militares contra la organización islamista que viene, junto a otros grupos extremistas musulmanes, ejecutando una persecución sistemática contra los cristianos del país. «Es un proceso en curso y estamos trabajando con Estados Unidos. También estamos trabajando con otros países», dijo sobre ello.
La Administración Trump, por su parte, dijo el viernes que el Ejecutivo nigeriano supervisó en todo momento el plan norteamericano para ejecutar los ataques, siendo el presidente Bola Tinubu quien terminó autorizándolos.