Máxima preocupación en el pa´si
El Gobierno turco confisca tierras a ciudadanos cristianos para «impulsar el desarrollo de energías renovables»
El Gobierno turco confisca tierras a ciudadanos cristianos para «impulsar el desarrollo de energías renovables»
Planta solar. Europa Press
Por LGI
12 de junio de 2026

La expansión de los proyectos de energía renovable en Turquía ha desatado la polémica por las denuncias de expropiaciones de tierras que afectan principalmente a las comunidades cristianas y yazidíes del sureste del país, una región históricamente habitada por minorías religiosas que ahora temen perder parte de su patrimonio territorial, cultural y económico.

Uno de los casos que más preocupación ha generado es el de la futura planta solar G25, proyectada en la aldea cristiana caldea de Aynwardo, también conocida como Inwardo o Gülgöze, en el distrito de Midyat. El Gobierno turco defiende la iniciativa alegando razones de «interés público», «energía nacional» y «desarrollo», argumentos que, sin embargo, son rechazados por los residentes y activistas locales, según recoge la agencia Zenit.

La controversia se produce en un contexto marcado por la creciente búsqueda de fuentes alternativas de suministro ante la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio. Turquía importa más del 80% de los recursos energéticos que consume, una dependencia que ha llevado a Ankara a acelerar sus inversiones en energías renovables para reforzar su seguridad energética.

No obstante, organizaciones y representantes de las comunidades cristianas denuncian que una parte significativa de estos proyectos se está concentrando en territorios donde residen comunidades históricamente vulnerables. Y es que las confiscaciones de tierras afectan de manera desproporcionada a pueblos cristianos y yazidíes que cuentan con una limitada capacidad de influencia política.

El diputado cristiano George Aryo trasladó recientemente la situación al Parlamento turco, donde también alertó sobre problemas similares en la aldea yazidí de Baçinne. Sin embargo, sus reclamaciones no obtuvieron una respuesta favorable por parte de las autoridades.

La preocupación también alcanza al sector turístico. Las aldeas asirias y yazidíes de Tur Abdin, consideradas entre los asentamientos más antiguos de la zona, albergan monasterios, iglesias y otros lugares de culto que en los últimos años han atraído a visitantes nacionales e internacionales. Los residentes advierten de que los grandes proyectos energéticos podrían alterar de forma significativa el paisaje y reducir el atractivo turístico del área.

Las denuncias se producen además en un contexto de gran preocupación por la situación de las minorías religiosas en Turquía. Se han publicado informes que refieren que durante los últimos años se han producido ataques contra cementerios, templos, viviendas y centros educativos vinculados a comunidades cristianas y judías.

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