
Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán, ha afirmado que la República Islámica se encuentra en sus últimas semanas y ha instado al Ejército iraní a abandonar al régimen de los ayatolás para facilitar su caída.
En un mensaje difundido en redes sociales, el heredero de la dinastía Pahlavi aseguró que la destrucción del sistema instaurado en 1979 está próxima. «En los próximos días y semanas, mientras la República Islámica es completamente destruida y este régimen es expulsado del país, estaremos más vigilantes, firmes y diligentes que nunca en la defensa de la unidad nacional y la integridad territorial de Irán», declaró.
Pahlavi subrayó que la integridad territorial del país constituye una «línea roja» innegociable en cualquier transición política futura. Advirtió además que cualquier actor interno o externo que intente socavar la unidad nacional se enfrentará a una «respuesta contundente» por parte de la nación iraní.
El líder opositor, exiliado desde la revolución islámica de 1979 que derrocó a su padre, volvió a apelar directamente a las Fuerzas Armadas. Según afirmó, espera que el Ejército «cumpla con su deber patriótico nacional, apoye a la nación y defienda a Irán contra la República Islámica y los separatistas».
Pahlavi sostiene que la única salida viable pasa por la construcción de un Irán «unificado y democrático, bajo el imperio del derecho», donde se garanticen las libertades individuales y la igualdad ante la ley, independientemente de religión, etnia o lengua.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión interna y presión internacional sobre Teherán, en un momento en el que el futuro político del país vuelve a situarse en el centro del debate regional.