La Fiscalía de Emiratos Árabes Unidos ha confirmado que el copiloto de un vuelo de Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv pretendía estrellar el avión contra la terminal del aeropuerto internacional Ben Gurion, en un ataque suicida inspirado en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El fiscal general emiratí, Hamad Saif al Shamsi, hizo públicos el viernes los resultados de la investigación sobre el incidente ocurrido el 30 de septiembre. Según las autoridades, el sospechoso, un ciudadano omaní identificado por varios medios como Hamam al Hammami, había preparado el ataque con el objetivo de causar el mayor número posible de víctimas.
La investigación sostiene que el copiloto había planeado estrellar el avión contra la terminal del principal aeropuerto israelí y que había utilizado vuelos anteriores a Tel Aviv para estudiar la ruta y preparar la operación. Según la Fiscalía, el sospechoso actuó por su cuenta, aunque las pesquisas continúan para determinar si contó con la ayuda de otras personas.
El incidente se produjo a bordo del vuelo FZ1073, que transportaba a más de 170 pasajeros, en su mayoría israelíes. Durante el trayecto, mientras el avión sobrevolaba territorio saudí, el copiloto atacó al comandante con un hacha de emergencia y le causó heridas.
El avión perdió más de 4.800 metros de altitud
La agresión desencadenó una situación crítica en la cabina. El avión experimentó un descenso brusco de más de 16.000 pies, unos 4.900 metros, en aproximadamente 30 segundos, según la reconstrucción de los hechos.
Pese a sus heridas, el comandante consiguió abrir la puerta de la cabina, lo que permitió que varios pasajeros intervinieran para reducir al copiloto. Algunos ayudaron a inmovilizarlo mientras otros trataban de controlar la situación a bordo.
La presencia de otros dos pilotos fuera de servicio entre los ocupantes resultó decisiva. Ambos pudieron hacerse cargo de los mandos y dirigir el aparato hasta un aterrizaje de emergencia en Tabuk, en Arabia Saudí. El avión no llegó a alcanzar su destino en Israel y los pasajeros fueron trasladados posteriormente.
Las autoridades emiratíes consideran que los hechos constituyen un intento de atentado terrorista contra la aviación civil, aunque la investigación sigue abierta. El anuncio de la Fiscalía añade nuevos detalles sobre la intencionalidad del copiloto, que ya había sido objeto de informaciones anteriores tras el aterrizaje de emergencia.
La investigación apunta a una radicalización previa
Según las conclusiones difundidas por las autoridades, el sospechoso se habría radicalizado durante años y habría encontrado inspiración en los ataques de Al Qaeda del 11-S, cuando terroristas secuestraron cuatro aviones comerciales y los utilizaron para atacar objetivos en Estados Unidos.
La investigación también trata de esclarecer cómo pudo acceder a un puesto de copiloto pese a los antecedentes que, según distintas informaciones, existían sobre sus opiniones extremistas. Las autoridades emiratíes han indicado que el hombre había superado los controles profesionales y de seguridad de la aerolínea.
Flydubai no ha sido acusada de participar en la supuesta trama. Las autoridades mantienen abiertas las pesquisas para determinar si existieron fallos en los procedimientos de selección o supervisión y si alguna persona conocía los planes del copiloto.