
La difusión de nuevas imágenes de las celebraciones de la festividad musulmana de Tabaski de 2026 por parte de la Provincia de África Central del Estado Islámico (ISCAP), ha reavivado la preocupación entre los líderes cristianos regionales, observadores y expertos en seguridad por la persistente amenaza y la capacidad de expansión del grupo yihadista en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
Las fotografías publicadas por la organización muestran a numerosos miembros del grupo durante los actos conmemorativos, incluidas imágenes de niños en campamentos yihadistas, una circunstancia que ha generado alarma por el proceso de adoctrinamiento de menores y la consolidación de futuras generaciones vinculadas al extremismo islámico.
«Nos duele profundamente presenciar el continuo sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas en nuestra región», declaró un líder regional. «Desde principios de mayo, muchos cristianos han perdido la vida, y casi a diario recibimos noticias de otra familia cristiana que llora la pérdida de un ser querido asesinado por las ADF».
«Estas imágenes son un doloroso recordatorio de que la amenaza que enfrentan las comunidades cristianas sigue siendo grave y constante. Hacemos un llamamiento a las autoridades y a la comunidad internacional para que no olviden a las personas que viven con miedo a diario», añadió.
Durante años, las ADF, vinculadas al Estado Islámico, han sido señaladas como responsables de ataques contra comunidades cristianas en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, donde miles de personas han sido asesinadas, desplazadas o secuestradas. Entre las víctimas figuran mujeres y menores que, según testimonios de supervivientes, fueron sometidos a adoctrinamiento y matrimonios forzados.
La estrategia propagandística del grupo busca proyectar una imagen de continuidad. «Esta comunicación pretende demostrar que el grupo seguirá operativo durante muchos años, ya que los niños nacidos y criados en el radicalismo y el adoctrinamiento se encargarán de hacer cumplir las reglas de estos sistemas sin piedad», señaló un analista local.