
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, subrayó este viernes en Tokio las similitudes entre la política de inmigración ilegal de Italia y la de su homóloga japonesa, Sanae Takaichi, en una cumbre bilateral marcada por gestos de cercanía política y personal que refuerzan un eje con proyección internacional.
Durante la apertura del encuentro, Meloni afirmó que «Italia y Japón comparten esencialmente el mismo enfoque fundamental ante algunos de los principales retos globales», destacando como prioridad la gestión de la inmigración y la lucha contra la inmigración ilegal, uno de los asuntos centrales en la agenda del Ejecutivo italiano.
La mandataria italiana explicó que ambas delegaciones analizaron dos iniciativas «muy similares» que buscan actuar sobre las causas estructurales de los flujos de la inmigración.
Estas estrategias, según Meloni, evidencian «una capacidad estratégica que Italia y Japón siempre han compartido» y refuerzan una relación bilateral que, a su juicio, puede «convertirse rápido en una sólida amistad personal». Esa sintonía se plasmó en un gesto simbólico cuando la primera ministra publicó en la red social X un selfie con Takaichi, ambas transformadas en personajes al estilo de la animación japonesa, acompañado de un mensaje sobre «amistad y armonía».
En el plano económico y estratégico, Meloni y Takaichi acordaron elevar sus relaciones al nivel de «asociación estratégica especial», con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y ampliar la cooperación en seguridad económica, dos áreas clave en el actual contexto de tensiones geopolíticas y competencia tecnológica.
La líder italiana continuará el sábado su visita oficial con una reunión en la Embajada de Italia en Tokio junto a directivos de las principales empresas japonesas, con quienes abordará nuevas alianzas industriales y un aumento de las inversiones en Italia, en una apuesta por consolidar el vínculo entre ambos países más allá del ámbito político.