Pese a esas advertencias, el menor permaneció bajo su cuidado hasta su muerte
Horror caníbal en Australia: una madre es acusada de comerse a su hijo de cuatro años
Horror caníbal en Australia: una madre es acusada de comerse a su hijo de cuatro años
Policía de Australia. Europa Press.
Por LGI
11 de julio de 2026

La familia de una mujer australiana de 32 años, acusada de matar a su hijo de cuatro años en un presunto crimen caníbal, ha roto su silencio mientras intenta asimilar uno de los casos más espeluznantes registrados en Nueva Gales del Sur, según recoge Daily Mail.

La acusada, cuya identidad no puede revelarse por motivos legales, fue detenida el sábado después de presentarse en la comisaría de Wyong, en la Costa Central australiana. Allí, según la acusación, habría reconocido haber acabado con la vida del menor.

La Policía sostiene, de acuerdo con documentos judiciales citados por medios australianos, que el niño murió entre las 16.00 y las 17.00 horas del 4 de julio. La mujer compareció ante el tribunal el sábado, donde se le denegó la libertad bajo fianza. El caso volverá al Tribunal Local de Wyong el próximo 1 de septiembre.

«Debimos haber estado más cerca»

El hermano de la acusada, uno de los familiares más próximos a ella, relató que había intercambiado mensajes con su hermana apenas unos días antes del crimen. Según explicó, la conversación parecía normal y ella no mostró señales evidentes de lo que estaba a punto de ocurrir.

«Parecía estar bien», aseguró. El familiar admitió que tanto su padre como otro hermano se preguntan ahora si podrían haber actuado antes. «Debimos haber estado más cerca de ella», lamentó.

La familia también ha reconocido que algunos parientes no creían que el menor debiera haber vuelto con su madre después de que ella saliera de un centro de rehabilitación.

Una tragedia que la familia no supo prever

La acusada pertenece a una familia numerosa con fuertes vínculos en Gunnedah, una localidad del centro-norte de Nueva Gales del Sur. Varios familiares viven en la zona, pero tras conocerse las acusaciones se han refugiado en el silencio.

El hermano que habló con la prensa describió a la mujer como una niña «encantadora» durante su infancia, aunque reconoció que con los años empezó a arrastrar graves problemas personales.

Según las informaciones publicadas, distintos familiares habían solicitado en el pasado órdenes de alejamiento contra la acusada. Su propia madre, residente en el oeste de Sídney, también habría estado vinculada a una de esas medidas.

La familia se encuentra ahora golpeada por una pregunta insoportable: si las señales previas eran suficientes para haber evitado una tragedia que ha estremecido al país.

Los servicios sociales, bajo presión

El caso ha puesto también bajo la lupa a los servicios sociales de Nueva Gales del Sur. Según medios australianos, las autoridades habían tenido tres intervenciones previas relacionadas con el niño por posibles situaciones de abandono y por sospechas sobre el estado mental de la madre.

Pese a esas advertencias, el menor permaneció bajo su cuidado hasta su muerte.

La tragedia ha provocado conmoción tanto en la Costa Central como en Gunnedah, donde algunos vecinos se mostraron sorprendidos al conocer la vinculación de la acusada con la localidad.

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