
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha reclamado este martes ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York una profunda renovación del sistema multilateral vigente y, en particular, una reforma «urgente» del Consejo de Seguridad de la organización, al considerar que su actual estructura continúa reflejando el equilibrio internacional de 1945 y no responde adecuadamente a las circunstancias del presente.
A su juicio, no solo es necesario ampliar el número de miembros -tanto permanentes como no permanentes- de este órgano para reforzar su legitimidad y representatividad, sino que ha presentado la transformación del Consejo de Seguridad como antesala a una revisión más amplia del funcionamiento de Naciones Unidas.
«La reforma de Naciones Unidas es esencial», ha señalado Takaichi, al tiempo que ha defendido que los Estados miembros deben asumir conjuntamente la responsabilidad de revitalizar una organización sometida, según sus palabras, a una creciente «fatiga institucional».
En la misma línea, la mandataria japonesa ha reclamado una revisión de la Carta de Naciones Unidas, que -ha recordado- ha cumplido ya 81 años. Entre sus demandas ha incluido la eliminación del texto de las referencias a los denominados «Estados enemigos», en línea con una resolución adoptada por la Asamblea General en 2005.