«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Este trastorno afecta ya entre el 5 y 7% de los niños en España

Los niños que usan pantallas más de dos horas al día tienen más del doble de probabilidad de tener TDAH

Un niño pequeño utiliza una tablet. Archivo, Europa Press

Los niños que pasan dos o más horas al día frente a pantallas presentan un riesgo relativo 2,16 veces mayor de cumplir los criterios de cribado de un posible trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que aquellos que pasan menos de una hora diaria.

Asimismo, un mayor consumo de productos ultraprocesados se asocia con peores puntuaciones en las dimensiones de hiperactividad, relación con iguales, conducta prosocial e inatención.

Estas son las principales conclusiones del informe «Dieta, pantallas y síntomas de TDAH en la infancia. Resultados del Proyecto SENDO», elaborado por el grupo de investigación de la Universidad de Navarra, con el apoyo de Fundación Mapfre.

El estudio se desarrolla en el marco del Proyecto SENDO, una cohorte pediátrica prospectiva (un grupo de niños y niñas que se monitoriza durante un periodo de tiempo) que estudia cómo diferentes factores del estilo de vida se relacionan con la salud infantil.

En este análisis concreto, los investigadores se han centrado específicamente en la alimentación y el tiempo de exposición a pantallas y su relación con la salud psicoemocional y conductual, y los síntomas de TDAH, un trastorno que afecta ya entre el 5 y 7% de los niños en España.

El estudio ha analizado a 568 niños y niñas, con edades entre los 4 y 5 años al inicio del estudio. La información sobre alimentación, actividad física, sedentarismo, sueño y otros aspectos relacionados con la salud se recogió mediante cuestionarios cumplimentados por los padres.

Para valorar estos resultados, los investigadores utilizaron dos herramientas complementarias. Por un lado, el Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ), un cuestionario de 25 preguntas diseñado para valorar cinco dimensiones del comportamiento y el bienestar emocional y social de los niños: síntomas emocionales, problemas de conducta, hiperactividad, relaciones con los compañeros y conducta prosocial (comportamientos positivos en la relación con otras personas, como ayudar, cooperar o mostrar consideración hacia los demás).

+ en
Fondo newsletter