
Marruecos estrecha su alianza militar con Estados Unidos con el primer vuelo de uno de los nuevos F-16 Block 72 destinados a su Fuerza Aérea, un avance que refuerza las capacidades de defensa del país norteafricano mientras Rabat profundiza su cooperación estratégica con Washington.
El vuelo de pruebas se realizó esta semana y permitió validar diferentes sistemas de la aeronave antes de continuar con el programa de incorporación a las Reales Fuerzas Aéreas Marroquíes (RMAF). Según cuenta El Independiente, el aparato fue pilotado por un piloto de pruebas de Lockheed Martin, fabricante estadounidense de los cazas.
El vicepresidente y director general del Grupo de Cazas Integrados de Lockheed Martin, Mike Shoemaker, calificó el primer vuelo como un avance significativo dentro del programa marroquí. A su juicio, supone además un paso importante para reforzar la futura capacidad aérea de Marruecos.
La compañía estadounidense sostiene que los nuevos aparatos contribuirán a fortalecer la seguridad y la defensa aérea marroquí durante las próximas décadas. El programa F-16 refuerza la cooperación militar entre Rabat y Washington y se integra en una relación que abarca otros sistemas y plataformas de defensa.
La adquisición contempla 25 aeronaves y tiene un coste estimado de 3.787 millones de dólares. El Departamento de Estado estadounidense aprobó inicialmente en marzo de 2019 la posible venta militar a Marruecos, argumentando que contribuiría a sus capacidades de autodefensa y permitiría mejorar la interoperabilidad con Estados Unidos y otros aliados regionales.
Washington destacó entonces que la operación facilitaría también la participación de las Fuerzas Armadas marroquíes en operaciones de coalición, como las misiones aéreas desarrolladas anteriormente contra el Estado Islámico en Siria e Irak.
Marruecos ya dispone de una flota de F-16, por lo que la incorporación de los nuevos aparatos permitirá ampliar sus capacidades sin introducir una plataforma completamente nueva en su estructura militar. Los nuevos cazas incorporan tecnología avanzada para mejorar sus capacidades de detección, combate y supervivencia.
Entre sus principales sistemas figura el radar de control de tiro SABR APG-83 AESA, desarrollado por Northrop Grumman, diseñado para proporcionar una elevada precisión de puntería en diferentes condiciones meteorológicas.
Otra de las novedades es el Sistema Automático de Prevención de Colisiones en Tierra (Auto GCAS) de Lockheed Martin. El sistema está diseñado para evitar accidentes provocados por impactos contra el terreno cuando el piloto pierde el control o no puede reaccionar a tiempo.
Según los datos difundidos por el fabricante, esta tecnología ha contribuido a salvar la vida de 13 pilotos y a preservar 12 F-16 desde su entrada en servicio en 2014. El sistema automático de prevención de colisiones constituye uno de los elementos de seguridad incorporados a las versiones más modernas del avión.
El programa también contempla una vida estructural extendida de aproximadamente 12.000 horas de vuelo, equivalente a más de cuatro décadas de servicio para muchas fuerzas aéreas. Esta característica pretende reducir las necesidades de mantenimiento estructural y contener los costes asociados a la operación de los aparatos.
Actualmente, el arsenal marroquí incluye F-16, aviones C-130, sistemas avanzados de radar y helicópteros Black Hawk. A este material se sumará próximamente el sistema de lanzacohetes HIMARS, con capacidad para efectuar ataques de precisión a larga distancia.