«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los perdonados por terrorismo islamista se han cuadruplicado en tres años

Marruecos indulta a más de 74.000 condenados a prisión en los últimos siete años y amnistía cada vez a más terroristas

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), y el rey de Marruecos, Mohamed VI. Europa Press

Mohamed VI ha concedido su gracia a 74.633 condenados entre junio de 2019 y agosto de 2026, según se desprende de los cuarenta indultos anunciados en ese periodo por el Ministerio de Justicia marroquí a través de la agencia oficial MAP. Se trata de indultos totales o parciales, es decir, de excarcelaciones en unos casos y de rebajas de condena en otros, aunque el efecto de fondo es el mismo: el Estado marroquí renuncia a que miles de condenados cumplan la pena que le impusieron sus propios tribunales, quedando una importante de ellos totalmente libres.

Al alza año tras año

Los indultos han aumentado cada año entre 2022 y 2025, un periodo que arranca con el ejercicio en que Pedro Sánchez respaldó el plan marroquí para el Sáhara e inauguró lo que su Gobierno describe como una cooperación ejemplar con Rabat. Aquel año se documentan al menos 4.885 indultados, que pasaron a 6.737 en 2023, un 38% más, a 13.617 en 2024, el doble, y a 26.189 en 2025, casi el doble otra vez. En tres años la cifra se ha multiplicado por más de cinco, hasta el punto de que 2024 y 2025 concentran por sí solos más de la mitad de todos los indultos del periodo.

Parte de ese salto responde a dos medidas extraordinarias, el perdón a los cultivadores de cannabis y la gracia excepcional de la Fiesta del Trono de 2025, que alcanzó a 17.258 condenados a prisión, además de los 2.415 habituales con ocasión de la citada efeméride. Sin embargo, también las gracias ordinarias, las que acompañan a cada festividad nacional o religiosa, crecieron un 33% entre 2023 y 2025. Basta comparar una misma fecha. El indulto del fin del Ramadán benefició a 483 personas en 2020 y a 2.097 en 2024, mientras que el de la Fiesta del Trono pasó de 1.446 a 2.476 en ese mismo intervalo. En lo que va de 2026 se han sumado otros 7.987 indultados, con el año todavía sin cerrar. La cooperación ejemplar de la que presume La Moncloa coincide, año a año, con una gracia real cada vez más amplia.

Una cifra de amnistiados por terrorismo islamista que va en aumento

Donde la progresión resulta más inquietante es en el capítulo del terrorismo. Los comunicados oficiales citaron 17 condenados por terrorismo y extremismo entre los indultados de 2023, 18 en 2024 y 46 en 2025. En 2026 van ya 69, repartidos en cuatro indultos sucesivos, lo que supone un 50% más que en todo el año anterior y cuatro veces la cifra de hace tres. Desde 2022 suman al menos 190, y se trata de un mínimo, dado que varios comunicados no detallan el dato y que en 2019 y 2021 consta la inclusión de este tipo de presos sin cifra concreta.

Para calibrar lo que significan esos 69 conviene recordar que en las cárceles marroquíes había 677 condenados por terrorismo en julio de este año, de modo que Rabat ha indultado en menos de nueve meses al equivalente a uno de cada diez. La vía de salida es el programa de desradicalización Moussalaha, por el que han pasado 456 presos en una década y del que el 73,6% ha terminado recibiendo la gracia real. Entre ellos figura Abdelkader Belliraj, condenado a cadena perpetua e incluido en el indulto del fin del Ramadán de 2025.

Las autoridades marroquíes exigen a estos presos que declaren su adhesión a las instituciones, que revisen sus postulados ideológicos y que renuncien al extremismo, y sostienen que no se ha registrado un solo caso de reincidencia. Ninguna fuente independiente lo ha verificado. El asunto dista de ser ajeno a España, pues los marroquíes son la primera nacionalidad extranjera entre los detenidos por yihadismo en nuestro país, una parte sustancial de las operaciones antiterroristas se desarrolla junto a los servicios de Rabat, y Ceuta y Melilla encabezan, en proporción a su población, el mapa español de arrestos. Que el socio al que se confía la frontera y la cooperación antiterrorista esté liberando cada vez a más condenados por terrorismo no es un dato interno de Marruecos. Es un dato que afecta gravemente a la seguridad de España.

Casi 5.000 productores de cannabis

El 19 de agosto de 2024 el monarca indultó de una sola vez a 4.831 cultivadores de cannabis que habían sido procesados, buscados o condenados. Rabat lo presentó como el complemento natural de la ley que en 2021 legalizó el cultivo para usos medicinales e industriales en tres provincias del Rif, donde unas 60.000 familias viven de la planta, y como un incentivo para que los agricultores se incorporen al circuito legal. El problema es que el hachís que entra en España procede de esas mismas provincias y que nada obliga a los indultados a cambiar de mercado. Los datos de Interior no permiten por ahora una conclusión tajante, aunque dejan una señal que merece seguimiento. Las incautaciones de hachís cayeron un 44% en 2024, hasta su nivel más bajo en dos décadas, y en 2025, el primer año completo tras el indulto, repuntaron un 29%, hasta las 257 toneladas.

El socio que no rinde cuentas

Los indultos son una prerrogativa del rey de Marruecos y ningún Gobierno español los decide. Lo que sí depende de La Moncloa es la respuesta. Desde 2022 Sánchez ha confiado a Rabat el control de la frontera sur y buena parte de la cooperación antiterrorista, y en ese mismo periodo su socio ha multiplicado por cinco los indultos, ha llevado a máximos los de condenados por terrorismo y ha perdonado a miles de productores de la droga que más se incauta en España. No consta que el Ejecutivo haya pedido una sola explicación, ni tampoco que conozca la identidad de quienes recuperan la libertad al otro lado del Estrecho. De ahí que la pregunta ya no sea a cuántos indulta Marruecos, sino cuánto tiempo más piensa el Gobierno seguir sin querer saberlo.

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