Hay un número indeterminado de civiles fallecidos
Masacre en Nigeria: una emboscada perpetrada por hombres armados deja nueve soldados y un policía muertos en el noroeste del país
Masacre en Nigeria: una emboscada perpetrada por hombres armados deja nueve soldados y un policía muertos en el noroeste del país
Un soldado del ejército nigeriano. Europa Press.
Por LGI
26 de marzo de 2026

Al menos nueve soldados y un policía murieron en una emboscada armada en Nigeria perpetrada por hombres armados en la comunidad de Giro Masa, en el estado de Kebbi (noroeste del país). El gobernador estatal, Nasir Idris, confirmó el ataque y denunció la escalada de violencia que azota la región.

«Este es un incidente profundamente doloroso y lamentable. Estos valientes soldados y el policía estaban de servicio, defendiendo a nuestra gente. Es trágico que hayan perdido la vida en tales circunstancias», declaró Idris el miércoles tras visitar a las víctimas, según recogieron medios locales.

El ataque se produjo el martes por la noche y, además de los miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos, dejó varios civiles muertos y heridos, aunque las autoridades no han precisado cifras exacta.

El gobernador calificó el suceso de «bárbaro e inaceptable» y trató de lanzar un mensaje de control en medio de la crisis. Idris prometió que el Ejecutivo regional cubrirá los gastos médicos de los heridos y brindará apoyo económico a las familias de los fallecidos, a quienes definió como «héroes» caídos en acto de servicio.

Sin embargo, este nuevo ataque vuelve a poner el foco en la inseguridad en el noroeste de Nigeria, una región donde los llamados «bandidos» operan con impunidad. Este término es utilizado por las autoridades para referirse a bandas criminales en Nigeria responsables de asaltos, secuestros masivos y extorsiones, aunque en muchos casos su actividad presenta características propias del terrorismo.

La situación se agrava con la presencia de grupos yihadistas en distintas zonas del país. En el noreste, Boko Haram continúa activo, mientras que su escisión desde 2016, el Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), ha consolidado su capacidad operativa. Ambos grupos han sido responsables de miles de muertes y desplazamientos en la última década.

En el noroeste, la amenaza también ha evolucionado. El grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico del Sahel (ISSP), ha incrementado sus ataques en los estados de Kebbi y Sokoto, lo que apunta a una posible expansión de redes yihadistas en áreas tradicionalmente dominadas por el crimen organizado.

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