
Una nueva investigación coordinada por UNICEF ha reabierto el debate sobre la situación alimentaria en la Franja de Gaza al registrar niveles muy reducidos de desnutrición aguda entre los niños, según los datos recogidos por el medio alemán Apollo News.
El estudio incorpora por primera vez datos representativos basados en el denominado índice peso-talla (WHZ), uno de los principales indicadores empleados para evaluar la desnutrición aguda infantil.
Para realizar las mediciones, los investigadores analizaron el peso, la altura y la circunferencia del brazo de los menores en diferentes zonas de Gaza. Según los resultados difundidos, la prevalencia de desnutrición aguda medida mediante WHZ oscila, dependiendo del lugar, entre el 0,2% y el 0,8%.
Se trata de porcentajes que, de acuerdo con los estándares internacionales empleados para evaluar el crecimiento infantil, se sitúan dentro de niveles considerados bajos y muy alejados de los registrados habitualmente en algunas de las grandes crisis alimentarias internacionales.
Apollo News destaca que estos porcentajes contrastan con la situación existente en otros países afectados por graves crisis humanitarias. En Sudán del Sur, por ejemplo, la tasa nacional de desnutrición aguda entre los menores de cinco años supera el 17%, mientras que en países como Somalia puede acercarse al 20%.
Los datos obtenidos ahora en Gaza han provocado nuevas preguntas sobre las afirmaciones difundidas durante los últimos años acerca de una hambruna generalizada en el enclave palestino.
La polémica se centra especialmente en la metodología utilizada por el sistema internacional IPC —Integrated Food Security Phase Classification—, empleado por Naciones Unidas y distintas organizaciones humanitarias para clasificar las grandes crisis alimentarias.
Durante 2025, la evaluación de la situación nutricional en Gaza se apoyó en buena medida en el denominado indicador MUAC, basado en la medición del perímetro del brazo de los niños. Este procedimiento no tiene en cuenta simultáneamente su peso y su altura, a diferencia del índice WHZ empleado en la nueva investigación.
La utilización del MUAC fue especialmente relevante porque en aquel momento no existían suficientes datos representativos de peso y altura para toda la población infantil de Gaza. Sobre esa base, el IPC clasificó determinadas zonas de la Franja como afectadas por condiciones de hambruna.
Los nuevos datos plantean ahora interrogantes acerca de hasta qué punto las mediciones realizadas mediante MUAC y WHZ ofrecen resultados comparables en el caso concreto de la población infantil gazatí.
El estudio proporciona así información que hasta ahora faltaba y que puede alimentar el debate sobre la solidez de las estimaciones utilizadas durante los meses más duros del conflicto.