Un nuevo atentado terrorista ha golpeado este lunes a Israel. Al menos seis personas han muerto y quince han resultado heridas tras un ataque con armas de fuego en el barrio de Ramot, en Jerusalén, perpetrado por dos terroristas de Hamás.
Entre las víctimas mortales se encuentra Yaakov Pinto, un joven español de 25 años, natural de Melilla, que residía en Israel. Según confirmaron fuentes consulares y familiares a EFE, Pinto se había casado recientemente y comenzaba una nueva etapa de vida truncada por la barbarie islamista.
El ataque se produjo en un cruce de acceso a la ciudad, donde un autobús fue asaltado por dos individuos armados que abrieron fuego indiscriminadamente contra pasajeros y transeúntes. Testigos relataron escenas de pánico en los primeros minutos posteriores a la agresión, mientras los heridos eran atendidos por los equipos de emergencia de Magen David Adom, que trasladaron a los afectados a hospitales de la ciudad. Al menos siete de los heridos permanecen en estado crítico.
Los dos terroristas fueron abatidos en el lugar de los hechos por un soldado y varios civiles que se encontraban en la parada de autobús, según confirmó la Policía israelí.
Hamás ha reivindicado la autoría del atentado, que calificó como una «operación heroica». El grupo islamista ha justificado la matanza como una represalia contra lo que denomina la «campaña de exterminio» de Israel en Gaza, y ha lanzado una advertencia sobre sus intenciones de continuar atacando en Jerusalén. A su vez, Yihad Islámica celebró la acción y la describió como una «respuesta cualitativa de la resistencia palestina», ensalzando a los atacantes.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha convocado una reunión urgente con los responsables de seguridad para evaluar la situación. Su oficina ha confirmado el encuentro en un mensaje publicado en la red social X, sin adelantar las medidas que adoptará el Ejecutivo en las próximas horas.