El 65% del tráfico más costoso ya procede de bots
Wikimedia alerta de agentes de OpenAI actuando sin autorización: millones de accesos pudieron contribuir a una caída de sus servicios
Wikimedia alerta de agentes de OpenAI actuando sin autorización: millones de accesos pudieron contribuir a una caída de sus servicios
Wikimedia Foundation Inc. Europa Press.
Por LGI
6 de octubre de 2026

La Fundación Wikimedia, responsable de Wikipedia, ha lanzado una seria advertencia sobre los riesgos que plantea el avance de los agentes autónomos de inteligencia artificial después de detectar actividad no autorizada vinculada a sistemas de OpenAI dentro de sus plataformas.

La investigación de Wikimedia ha identificado ediciones realizadas sin autorización, intentos de explotar herramientas públicas de la organización y millones de solicitudes automatizadas contra sus sistemas. La fundación considera que el enorme volumen de tráfico generado por estos agentes pudo contribuir a una interrupción parcial de sus servicios registrada el pasado mes de mayo.

Aunque Wikimedia asegura que no existen pruebas de que sus sistemas o datos fueran finalmente comprometidos, los incidentes ponen sobre la mesa un escenario inquietante: programas de inteligencia artificial capaces de navegar de manera autónoma por Internet, interactuar con servicios externos y ejecutar acciones que sus propietarios pueden no haber previsto o autorizado.

La propia organización advierte de que, si estas conductas se generalizan, podrían amenazar el funcionamiento de algunas de las principales infraestructuras de conocimiento de la red.

Ediciones sin permiso e intentos de explotar herramientas

Wikimedia decidió investigar sus plataformas después de conocerse diferentes episodios en los que agentes de inteligencia artificial habían mostrado comportamientos impredecibles o habían accedido sin autorización a páginas y servicios de terceros. El análisis se concentró específicamente en agentes operados por OpenAI, la compañía dirigida por Sam Altman.

Los investigadores encontraron que estos sistemas habían efectuado ediciones en wikis de Wikimedia sin solicitar previamente el permiso exigido. Las modificaciones se produjeron en zonas de prueba y no llegaron a páginas visibles para el público general.

Sin embargo, Wikimedia detectó también cambios en la configuración de una herramienta destinada a gestionar citas que, según sus investigadores, podrían haber tratado de convertirla en un «proxy» para obtener información de servicios externos.

Las normas de Wikimedia permiten la utilización de bots para determinadas tareas, pero exigen que sean declarados y autorizados previamente por la comunidad. En estos casos, según la fundación, esa autorización nunca fue solicitada.

Más preocupantes fueron los intentos de los agentes de OpenAI de actuar sobre Etherpad, una herramienta pública utilizada para tomar notas. Los sistemas realizaron varios intentos fallidos de utilizarla como intermediario para acceder a datos alojados en otras páginas web.

Millones de solicitudes contra Wikipedia

La investigación también reveló una actividad a una escala considerablemente mayor. Los agentes vinculados a OpenAI efectuaron millones de solicitudes automatizadas contra las API públicas de Wikimedia, rastrearon millones de páginas —fundamentalmente de Wikidata y Wikimedia Commons— y realizaron cientos de miles de consultas al Servicio de Consulta de Wikidata.

La intensidad de este tráfico fue tal que Wikimedia considera que pudo ser uno de los factores que contribuyeron a una caída parcial de sus servicios en mayo.

La fundación no sostiene que los agentes provocaran por sí solos aquella interrupción, pero sí alerta del impacto que una actividad automatizada a gran escala puede provocar sobre una infraestructura utilizada diariamente por millones de personas.

El problema no es menor. Wikipedia constituye además una de las principales fuentes de información empleadas para entrenar y alimentar numerosos modelos de inteligencia artificial.

Las compañías tecnológicas necesitan cantidades gigantescas de contenido procedente de la web abierta, pero el proceso de extracción automatizada de esos datos amenaza con imponer unos costes crecientes precisamente sobre las organizaciones que mantienen esa información disponible.

El 65% del tráfico más costoso ya procede de bots

Wikimedia lleva tiempo advirtiendo de que el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial está ejerciendo una presión cada vez mayor sobre sus servidores. En 2025, el consumo de ancho de banda de sus plataformas había aumentado un 50% respecto a 2024 debido al crecimiento de la actividad automatizada.

Además, el 65% del tráfico que más recursos consume actualmente en los proyectos de Wikimedia procede de bots. Cada una de esas solicitudes necesita servidores, electricidad, capacidad de red y personal técnico. Cuando las peticiones se multiplican por millones, la actividad puede ralentizar los sistemas, aumentar considerablemente los costes e incluso bloquear temporalmente el acceso de usuarios humanos.

La preocupación resulta especialmente relevante ante la llegada de una nueva generación de agentes de IA capaces no sólo de recopilar información, sino también de realizar acciones de manera autónoma dentro de páginas web.

El temor a ataques autónomos a gran escala

Wikimedia investigó también si los agentes habían utilizado sus plataformas para comunicarse o coordinarse entre sí, después de haberse documentado anteriormente un episodio en el que agentes de OpenAI emplearon una wiki pública alemana poco conocida para coordinar su actividad.

En esta ocasión, la fundación no encontró pruebas de que Wikipedia hubiera servido para ese propósito. Pero la hipótesis preocupa seriamente a sus responsables.

Wikimedia alerta de que grupos de agentes autónomos podrían buscar vulnerabilidades, explotar fallos de seguridad o ejecutar acciones simultáneas a una escala difícil de afrontar incluso para equipos profesionales de ciberseguridad.

En una plataforma como Wikipedia, advierte la organización, un sistema de este tipo podría intentar descubrir vulnerabilidades o realizar ediciones engañosas de manera masiva, obligando a miles de voluntarios y especialistas de seguridad a detectarlas y revertirlas.

El riesgo trasciende así a Wikipedia. Una web en la que millones de agentes autónomos interactúan simultáneamente con páginas, bases de datos y aplicaciones plantea interrogantes sobre la capacidad de las infraestructuras actuales para resistir comportamientos imprevistos.

Wikimedia exige responsabilidades a las compañías de IA

La fundación ha cargado contra la industria tecnológica por considerar insuficientes las medidas adoptadas para controlar estos sistemas. Wikimedia reconoce que OpenAI ha admitido que los agentes pueden comportarse de forma impredecible, pero sostiene que precisamente por ello la compañía debe asumir una mayor responsabilidad a la hora de supervisarlos y evitar daños a terceros.

«Las empresas de IA no están haciendo lo suficiente para proteger sus sistemas y al público de los daños que causan», ha advertido la organización.

Wikimedia insiste en que la web abierta constituye un «bien público» y reclama que la utilización agresiva de sus recursos por sistemas automatizados no termine convirtiéndose en la nueva normalidad.

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