Las matanzas por persecución religiosa en Nigeria no cesan
Yihadistas de Estado Islámico asesinan a 11 cristianos y queman una Iglesia en Adamawa (Nigeria) como represalia directa a los bombardeos de Trump
Yihadistas de Estado Islámico asesinan a 11 cristianos y queman una Iglesia en Adamawa (Nigeria) como represalia directa a los bombardeos de Trump
Cristianos nigerianos. Redes sociales
Por LGI
6 de enero de 2026

Estado Islámico, a través de su filial en África Occidental (ISWAP), asesinó a once cristianos en el estado de Adamawa, al noreste de Nigeria, entre el 26 y el 27 de diciembre de 2025, en lo que constituye una represalia directa por los bombardeos ordenados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 25 de diciembre contra campamentos yihadistas en el país.

Según la información recogida por medios nigerianos de investigación y seguridad, el ataque se produjo en la aldea cristiana de Mondag, donde los terroristas abrieron fuego con armas automáticas, incendiaron una iglesia y destruyeron decenas de viviendas, forzando el desplazamiento de la población superviviente. La cifra de 11 cristianos asesinados coincide en todas las crónicas locales que recogen la reivindicación explícita de ISWAP difundida por sus canales de propaganda.

La Foundation for Investigative Journalism (FIJ) informó el 30 de diciembre de 2025 de que la matanza fue presentada por los yihadistas como respuesta a la presión militar estadounidense, mientras que el medio nigeriano TruthNigeria detalló el 31 de diciembre que el ataque de Mondag formó parte de una cadena de acciones coordinadas contra comunidades cristianas en Adamawa inmediatamente después de los bombardeos de EEUU.

La secuencia de los hechos es inequívoca. El 25 de diciembre de 2025, fuerzas estadounidenses, en coordinación con el Gobierno de Nigeria, lanzaron ataques con misiles de crucero contra campamentos del Estado Islámico en el estado de Sokoto, en el noroeste del país. El Mando África de Estados Unidos (AFRICOM) confirmó ese mismo día que los objetivos eran infraestructuras operativas yihadistas y que la ofensiva causó bajas significativas entre los terroristas.

Apenas 48 horas después, ISWAP ejecutó la matanza de Mondag y la difundió como mensaje de desafío y venganza, siguiendo el patrón habitual del terrorismo islamista: cuando es golpeado militarmente, descarga su odio contra civiles indefensos, en especial contra cristianos.

Nigeria se ha convertido en uno de los principales escenarios del genocidio silencioso contra los cristianos, con miles de asesinados en la última década mientras la comunidad internacional mira hacia otro lado. La represalia yihadista en Adamawa confirma que la guerra del islamismo radical no es política ni territorial, sino religiosa y civilizatoria.

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