En octubre del 2011, Josep Antoni Duran i Lleida hizo un post en su blog que trajo cola. El entonces número dos CiU dijo que en Palafrugell, en plena Costa Brava, habían nacido el año anterior «más Mohameds que Jordis». Aunque hay que recordar que ni la coalición ni Convergencia ni Unió existen ya. Duran advirtió que de «los recién nacidos» en Cataluña eran «mayoritariamente hijos de madres inmigrantes» a partir de datos oficiales del propio Instituto de Estadística de la Generalitat. Y que lo que debería preocuparnos es que «el relevo generacional se vaya haciendo con personas de fuera».
Como se vio venir el percal, él mismo afirmó que «debo de ser un carca, xenófobo… y no sé cuántas cosas más, pero a mí me preocupa. Y cada vez que me paseo por las calles de Palafrugell (Gerona) me preocupa aún más».
Duran i Lleida conoce bien la localidad porque veranea en la vecina Begur. Y los días de mercado, creo que son los domingos, debía desplazarse a la capital de comarca. En el término municipal de Palafrugell, en efecto, están también Calella, Llafranc y Tamariu. Las dos primeras pasan por ser dos de las localidades más chics de la Costa Brava. Junto a Cadaqués, más al norte. El artículo levantó, como decía, ampollas. Recuerdo, a la entonces portavoz de Iniciativa, Dolors Camats, poniendo el grito en el cielo durante una comparecencia en el Parlament. ICV es la fuerza que luego fue absorbida por los «comunes» de Ada Colau.
Además, la polémica se prolongó varias semanas. Un mes después, en ‘Los Desayunos de TVE’, un programa de la cadena pública, volvieron a preguntarle. Duran rizó el rizo. «Me preocupa el Mohamed que no se integra», afirmó en esa ocasión. «Me preocupa que haya muchos Mohameds que no se integren y no respeten las costumbres y los valores de este país», reiteró. Mientras que, a los que le habían criticado por sus palabras, les invitó a acercarse a localidades como Vic o Salt, donde la inmigración es un «problema». «No puede cerrarse los ojos ante esta realidad», concluyó.
Si eso decía Duran en el 2011, imaginen cómo estamos casi quince años después. Con la agravante de que, con el procés, lo único que querían era atraer el voto inmigrante a un eventual referéndum de autodeterminación. Cataluña se ha convertido en estos años en el paraíso del «papeles para todos», refugees welcome y el volem acollir. «Queremos acoger», proclamaban ingenuamente. También del top manta, los okupas, las plantaciones de marihuana y las fiestas rave. No descarto que, en todos estos mensajes, hubiera también una dosis de hispanofobia encubierta o descubierta. La manifestación del volem acollir en el que se reclamaba la libre llegada de refugiados —¡hasta participó Ciudadanos!— era una manera de decir que los españoles eran unos insolidarios, que no tenían sentimientos.
TV3, por supuesto, retransmitió la marcha en directo y el concierto posterior. No me consta que ninguno de los dirigentes políticos que participaron en el acto ni los artistas del acontecimiento musical acogieran luego a nadie en su casa. Yo mismo se lo pregunté al consejero de Exteriores, Alfred Bosch, durante una rueda de prensa en Palau, y tiró pelotas fuera. Todo eso viene a colación porque el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha denunciado ahora que la Generalitat hace trampas. «Mohamed fue el nombre más puesto en Cataluña en los niños nacidos en el 2024», ha revelado en un vídeo en su Instagram. Incluso a pesar de que la Generalitat no lo ha reconocido así. Y evidentemente, los medios de comunicación oficiales, tampoco ¿Por qué? Porque, como explica el propio Garriga, Mohamed puede escribirse con diversas variantes. El dirigente de VOX explica que ha sido puesto en varones 378 veces «más que el segundo nombre: Martí».
Lo cierto es que los de VOX Cataluña no dan puntada sin hilo. Cuando llegaron al Parlament, los cortaban siempre que relacionaban inseguridad ciudadana con «inmigración descontrolada». Pero la verdad es que VOX utilizaba datos oficiales. Como el número de presos de origen extranjero en las cárceles catalanas —más de la mitad— obtenidos a través de respuestas por escrito. O el número de hurtos provocados por foráneos en Barcelona. En este caso, a partir de estadísticas de la Guardia Urbana.
No es que desconfiara de Ignacio Garriga, pero mi deber profesional como periodista era comprobarlo y … ¡bien visto! Si consultas el listado del Idescat, encontrarás Muhammad Mustafá, Mouhamed, Muhammad Ismail, Muhammad Alí, Mohamed Alí, Mohammed, Muhammad Musa. Por no hablar de otros nombres como Mustafá, Sulayman, Yassmin, Abdullah, etc. Ni que decir que «Macarena» queda muy atrás.
El vídeo de Ignacio Garriga ha provocado también escozores. La última exconsejera de Educación de Esquerra, Anna Simó, le ha dicho «imbécil». En una muestra exquisita de educación, valga la redundancia. Mientras que el periodista Toni Soler, que el año pasado facturó siete millones de euros a TV3, ha puesto al mismo nivel «Ignacio» que «Mohamed». Ese es el problema. Se piensan que es lo mismo. Y nosotros hablando de Jumilla.