VOX rompe el cordón sanitario
VOX rompe el cordón sanitario
Por Xavier Rius
21 de enero de 2026

Ocurrió hace apenas unos días en el Parlament. Las ruedas de prensa de los grupos parlamentarios transcurrían plácidamente. De hecho, sólo habían comparecido la CUP y VOX. La cámara autonómica está todavía de vacaciones navideñas hasta el pleno de la próxima semana.

La doctora María García Fuster, la portavoz del partido de Santiago Abascal en la cámara autonómica, se presentó rodeada de batas blancas. Sorprendió a pesar de que ella misma es doctora y especialista en anestesiología. Creo que antes de dedicarse a la política trabajaba en Bellvitge. En efecto, iba acompañada de colegas de Metges de Catalunya, el principal sindicato del sector en Cataluña, que —como en el resto de España— están en pie de guerra. No deja de ser curioso que los mismos profesionales a los que aplaudíamos durante el covid —junto al resto de personal sanitario— tengan ahora que manifestarse en defensa de sus reivindicaciones laborales.

El secretario general de la organización, Xavier Lleonart, fue desgranando las principales quejas. Empezó, eso sí, agradeciendo a la «doctora García Fuster su amable invitación». «El sistema sanitario se descompone y agradecemos la ocasión que nos da la compañera médica para explicar en sede parlamentaria lo que está pasando», continuó. «No va de colores políticos, sino de la calidad asistencial que reciben los ciudadanos«, añadió. Luego pasó a expresar sus peticiones, como suprimir las guardias de 24 horas.

Personalmente, no lo he entendido nunca. Porque es evidente que un facultativo no puede estar, al final de tan extensa jornada laboral, en las mismas condiciones para examinar un paciente o hacer un diagnóstico que al principio de su turno de trabajo. «Nadie puede defender que sea seguro obligar a un profesional a estar 24 horas seguidas atendiendo pacientes», remarcó. «El paciente de la hora 23 no recibe el mismo tratamiento que el de la hora uno», insistió el dirigente sindical. Hasta una colega de Radio Nacional, en el turno de preguntas, se lo dijo: “¿Qué pensáis de que VOX sea el único partido del arco parlamentario que haya traído esto al Parlament?”. «Yo te vuelvo a decir lo que he dicho antes. Esto no va de colores políticos. Esto va de condiciones laborales y de menosprecio a la clase media durante más de veinte años”, respondió el especialista.

Sin embargo, lo mejor estaba todavía por llegar. Antes de terminar, cogió el micrófono la vicesecretaria de la organización, Irene Bermell, y lo dejó bien claro: «Cogemos la mano tendida de VOX, como cogemos la mano tendida de cualquiera que nos ayude en esta lucha». Hasta lanzó un órdago a los colegas de la sala de prensa: «¿Qué pensáis vosotros como periodistas, el resto de la población, de que VOX sea el único partido político que se preocupe de que toda la profesión facultativa del Estado español esté en pie de guerra?». «Quizá esto también requiere un poco de reflexión por parte de todos”, concluyó.

VOX ha conseguido romper el cordón sanitario. Nunca mejor dicho. La propia TV3 los tenía vetados. Nunca informan de sus ruedas de prensa. A pesar de que tiene 11 escaños en la cámara, cuarta fuerza parlamentaria, y le votaron unos 250.000 catalanes, casi el 8%. En el fondo, eso es lo que les jode. Lo curioso, por otra parte, es que la propia consejera de Salud, Olga Pané, es doctora, especialista en medicina del trabajo, con un máster en gestión sanitaria y diplomada por Esade en gestión de hospitales.

Además, ha sido gerente —hasta su nombramiento— del consorcio del Hospital del Mar. Tan amplio currículum no ha impedido que recientemente fuera a un programa de televisión tras el fallecimiento de tres pacientes en urgencias y dijera que «urgencias es un sitio donde muere gente». Las declaraciones, en el oasis mediático catalán, pasaron relativamente desapercibidas.

TEMAS
Noticias de España