
El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) ha denunciado que al menos cuatro iglesias de Galicia han sufrido profanaciones en los últimos tres meses, una en cada provincia gallega. Los sucesos, ocurridos entre agosto y octubre, han afectado a los sagrarios y a las formas consagradas, además de provocar la sustracción de distintos objetos litúrgicos.
María García, presidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa, ha denunciado que «es alarmante que en tan poco tiempo se hayan producido cuatro profanaciones en Galicia. No hablamos únicamente de robos de objetos de valor, sino de ataques a espacios de culto en los que se ha profanado la Eucaristía, lo más sagrado para los católicos», afirma.
El primero de los casos tuvo lugar en agosto, en la iglesia de San Salvador de Parada de Ribeira, en Ginzo de Limia (Orense). Los autores profanaron el sagrario y sustrajeron, entre otros objetos, una cruz procesional del siglo XVIII, un cáliz de plata y dos copones con formas consagradas.
El 7 de septiembre, cinco personas entraron en la iglesia de San Martiño de Noia (La Coruña) y se llevaron del sagrario dos copones de plata que contenían formas consagradas.
Apenas doce días después, el 19 de septiembre, fue profanado el sagrario de la iglesia del Sagrado Corazón de María de Guitiriz (Lugo). Los responsables arrancaron el sagrario de su emplazamiento, forzaron su cerradura y sustrajeron un copón de plata. Las formas consagradas fueron esparcidas por la plaza del pueblo.
Por último, el 7 de octubre, la iglesia de San Mamed de Priegue, en Nigrán (Pontevedra), sufrió otra profanación. Los autores sustrajeron varios cálices, copones, patenas y una jarra de plata, además del copón con todas las formas consagradas que se encontraba en el sagrario.
García ha recordado que las formas consagradas son el Cuerpo de Cristo, por lo que «su profanación provoca un profundo dolor en las comunidades parroquiales. Lo ocurrido en Guitiriz, donde las hostias consagradas fueron arrojadas a la plaza, es especialmente grave».
El Observatorio recuerda que su último Informe de Ataques a la Libertad Religiosa en España 2025 documentó 306 ataques, un 26 % más que el año anterior. De ellos, 13 fueron en Galicia. Además, en toda España 73 fueron ataques contra lugares de culto y símbolos religiosos (59% más respecto a 2024), de los que 9 fueron profanaciones. En lo que llevamos de 2026, este Observatorio ha registrado siete profanaciones.
Ante esta sucesión, la entidad reclama que se esclarezcan los hechos, se identifique a los responsables y se adopten medidas de prevención y protección de los templos, especialmente de aquellos situados en pequeñas localidades y zonas rurales. «No podemos normalizar que se profanen iglesias y se ataque aquello que los católicos consideran más sagrado. Es urgente reforzar la protección de los templos», destacó la presidenta del Observatorio.
«Pedimos a las autoridades que no consideren estos sucesos como simples robos sin tener en cuenta su dimensión religiosa. Es necesario investigar las circunstancias y las posibles motivaciones de cada caso. La libertad religiosa también implica que los creyentes puedan acudir a sus iglesias con tranquilidad y que sus lugares y objetos sagrados sean respetados», concluye María García.