
El Papa León XIV ha confirmado que no habrá reformas doctrinales en la Iglesia católica respecto al matrimonio igualitario, la comunidad LGBTI ni la incorporación de mujeres como diaconisas, dejando claro que no prevé variaciones en la enseñanza oficial sobre sexualidad y unión matrimonial. En sus propias palabras, ha considerado «muy poco probable, al menos en un futuro próximo», que se produzcan cambios de este tipo.
El pontífice, de 70 años, con raíces peruanas y estadounidenses, fue elegido el 8 de mayo de 2025 y recientemente concedió una entrevista recogida en el libro León XIV: ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI. Allí explicó que desea continuar la senda marcada por su antecesor, Francisco, especialmente en lo referente a la presencia femenina en estructuras de liderazgo, aunque sin modificar el núcleo doctrinal de la Iglesia.
Respecto a los católicos LGBTIQ+, calificó la cuestión como «enormemente divisiva» y recalcó que la Iglesia acoge a todas las personas, pero sin otorgar privilegios por pertenecer o no a una identidad concreta. De hecho, a comienzos de este mes mantuvo un encuentro privado con el jesuita estadounidense James Martin, conocido por su labor pastoral con fieles homosexuales, aunque evitó pronunciarse sobre la reciente peregrinación de 1.400 creyentes LGBT+ al Vaticano.
Sobre el modelo familiar, reafirmó su visión tradicional basada en «padre, madre e hijos» y expresó su inquietud por las crecientes desigualdades sociales. Como ejemplo, mencionó la figura de Elon Musk y señaló que, si el dinero y la riqueza son el único referente de valor en la sociedad, «nos encontramos ante un serio problema».
La mirada internacional de León XIV tampoco quedó al margen. En relación a la guerra en Ucrania, consideró que el Vaticano no debería colocarse como mediador directo entre Moscú y Kiev, aunque reconoció que en ocasiones ha ofrecido sus espacios como lugar neutral para posibles conversaciones.