
Después de permanecer un año lejos de su lugar habitual, la cruz que tradicionalmente corona la cima del Aneto ha vuelto a ocupar su sitio este miércoles a más de 3.400 metros de altitud. La estructura, un símbolo con más de siete décadas de historia, fue retirada en septiembre de 2023 debido al severo deterioro causado por las extremas condiciones del macizo pirenaico.
La reinstalación ha sido coordinada por el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Benasque y el Destacamento Aéreo de la misma localidad. En específico, la operación comenzó a las 6:00 h y, en apenas una hora, ya se encontraba en la cima del Aneto. Allí, los especialistas procedieron a fijar la cruz con nuevos anclajes y tensores, asegurando su estabilidad frente a las duras condiciones climáticas que caracterizan al entorno.
Durante los meses que ha estado ausente de la montaña, la cruz fue expuesta al público en el Palacio de los Condes de Ribagorza, en Benasque, atrayendo a miles de visitantes. El impacto de la muestra ha sido tal que el Ayuntamiento estudia la posibilidad de instalar una réplica permanente en el municipio, como homenaje a su valor histórico, simbólico y cultural.