
El líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, ha reaccionado a la jornada de violencia extrema que se vivió ayer en Chile y que concluyó con la quema de dos iglesias en una imágenes que han dado la vuelta al mundo, asegurando que «Tenemos un Gobierno ineficiente, inoperante y que ha perdido sus principios. Apoyamos a Piñera en su momento porque tenía un programa de Gobierno en el que decía que iba a enfrentar al terrorismo, iba a achicar el Estado, iba a competir el nepotismo…iba a bajar los impuestos y nada de todo eso se ha dado».
En una entrevista con la televisión española El Toro TV, Kast no se ahorró críticas al Gobierno de Sebastián Piñera al asegurar que «nunca jamás se puede uno sentar a negociar con anarquistas, terroristas, delincuentes y representantes de la izquierda radical que jamás han alzado la voz en contra de la violencia. Esa misma izquierda que siempre ha creído que la violencia verbal, física y ahora virtual, es parte de la acción política.
Esta negociación que denuncia José Antonio Kast se produjo como consecuencia de las jornadas de violencia revolucionaria que vivió Chile en octubre del año pasado. «En aquel momento —asegura Kast— dijimos que el Gobierno de Piñera se había acabado porque trató de ganar tiempo llamando a los políticos de siempre y sacando un acuerdo por la paz y por una nueva constitución. La paz jamás llegó y Piñera ha entregado la Constitución, que es un carta que nos ha dado progreso y bienestar durante 30 años y que desde luego que no es la Constitución, como dicen, de Pinochet. En este sentido, Kast recordó que antes de que llegara al poder el primer presidente electo, Patricio Elwyn, esa Constitución fue modificada, como lo fue después por Ricardo Lagos».
Si el próximo domingo se aprueba la creación de una Asamblea Constituyente, «que ya hemos visto qué resultados ha dado en otros países como Venezuela, Bolivia y antes, en Brasil, estaríamos dos años hasta que se celebrar un plebiscito de salida y esto nos conduciría a una situación de incertidumbre total, tanto desde el punto de vista de las inversiones como de los derechos de las personas».
Para Kast y los militantes del Partido Republicano de Chile: «no hay ninguna razón objetiva para un cambio de la Constitución. la única razón es que el presidente Piñera no supo manejar la situación de la violencia extrema y le dio carta blanca a la izquierda para reescribir por entero la Constitución a partir de una hoja en blanco. La derecha tradicional en Chile cometió el error de aceptar esa negociación. Claro que las constituciones pueden ser modificadas, pero todas las demandas en cuestiones de pensiones, salud, educación, tienen que ser objeto de modificaciones legales, no constitucionales, y deberían haberse hecho por los mismos políticos que no hicieron nada durante 30 años y que ahora elevan la Constitución como piedra de toque».
«Mientras el Gobierno no reacciona y no le señala a la opinión pública un camino, tenemos dos grandes precupaciones para el plebiscito del domingo: la violencia a la que podrían verse expuestas las personas el día de la votación, y la cuarentena impuesta en gran parte de nuestro territorio por el Covid.
José Antonio Kast remató su intervención denunciando la movilización de la izquierda iberamericana a través del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla y denunció de nuevo la ineficacia del Gobierno de Piñera «que permitió que los embajadores de Cuba y de Venezuela siguieran operando en Chile, incluso fomentando la inmigración ilegal, principalmente venezolana».