A punto de cumplir 90 años
El histórico fabricante de vajillas Duralex se libra ‘in extremis’ del cierre gracias a un inversor que inyectará 16 millones de euros
El histórico fabricante de vajillas Duralex se libra ‘in extremis’ del cierre gracias a un inversor que inyectará 16 millones de euros
Cristalería de Duralex. Redes sociales
Por LGI
16 de octubre de 2026

La histórica marca francesa de cristalería y vajillas Duralex ha encontrado una nueva oportunidad para garantizar su continuidad después de atravesar cinco concursos de acreedores en las últimas dos décadas. Un tribunal comercial francés ha validado el plan del empresario Cédric Meston para adquirir la compañía, una operación que permitirá mantener 155 de los 220 puestos de trabajo actuales y que contará con una financiación de 16 millones de euros.

La adquisición se realizará a través del holding Tomé, propiedad de Meston, conocido por cofundar HappyVore, una empresa emergente especializada en alternativas vegetales a la carne, y por adquirir Tupperware Francia en 2025.

El empresario ha asegurado que su objetivo es evitar que la compañía vuelva a atravesar una situación de incertidumbre financiera como la que ha marcado su trayectoria reciente. «Que el futuro de esta sociedad no esté nunca más en riesgo como lo ha estado en las últimas ocasiones», afirmó ante la prensa desde la sede de Duralex en La Chapelle-Saint-Mesmin, en el centro de Francia.

Meston defendió también su experiencia en la recuperación de empresas y aseguró que su equipo ha demostrado que sabe relanzar negocios en Francia. Su propuesta se impuso a una alternativa presentada por el grupo Carlesimo, que contemplaba conservar 129 empleos, frente a los 155 previstos en el plan finalmente seleccionado.

Una inversión de 16 millones para relanzar la marca

El nuevo propietario pretende apoyarse en el reconocimiento internacional de Duralex para recuperar el crecimiento. El plan de financiación de 16 millones de euros permitirá abordar una estrategia centrada en desarrollar nuevos productos, ampliar los canales comerciales y revitalizar la marca.

«Hace unos veinte años, la empresa era mucho más grande, tenía solidez, le iba muy bien, algo que hoy en día ya no es tanto así», explicó Meston. El empresario considera que el futuro pasa por impulsar un proyecto comercial capaz de devolver protagonismo a la firma.

Fundada en 1945, Duralex se ha hecho conocida por sus vasos y recipientes de cristal templado, caracterizados por su resistencia a los golpes. La compañía exporta la mayor parte de su producción y está presente en aproximadamente 130 países, lo que constituye una de sus principales bazas para recuperar la actividad.

La energía agravó la crisis de la compañía

La trayectoria reciente de Duralex ha estado marcada por las dificultades financieras y los sucesivos procesos concursales. El encarecimiento de la energía, especialmente durante 2022 y 2023, agravó sus problemas y obligó a detener temporalmente la actividad de sus hornos durante largos periodos.

El aumento de los costes energéticos afectó especialmente a una industria que necesita temperaturas elevadas para fabricar vidrio. Estas dificultades pusieron en riesgo la continuidad de una marca histórica que forma parte del imaginario cotidiano de varias generaciones.

La nueva operación abre una etapa de incertidumbre, pero también ofrece una vía para mantener buena parte del empleo y recuperar la actividad comercial. El reto de Meston será convertir el reconocimiento internacional de Duralex en un negocio estable y evitar que la compañía vuelva a necesitar un rescate en los próximos años.

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