La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado a dos hombres al abono de multas de 720 euros cada uno por un delito leve de amenazas al presidente de VOX, Santiago Abascal, por difundir el 18 de agosto de 2023 en una web amateur un cartel de conciertos de música alternativa con la imagen el político representado con un tiro en la nuca.
A los dos acusados, a los que se les absuelve de un delito de odio, también se les impone el pago de una indemnización de 2.000 euros, de forma conjunta y solidaria, en concepto de responsabilidad civil, y se impone el abono de la mitad de las costas del procedimiento. La sentencia puede ser recurrida en apelación ante la Sala Civil y Penal del TSJPV.
La resolución judicial considera probado que uno de los acusados tenía registrado un dominio y era responsable de la página web dedicada a la difusión de noticias relacionadas con conciertos musicales y reseñas de discos. Con él colaboraba el otro encausado, y ninguno de los dos tenía antecedentes penales.
Dentro de la actividad que desarrollaban, el 18 de agosto de 2023, subieron a la web y publicaron una serie de tres carteles que anunciaban conciertos de música alternativa fuera de la programación oficial de las fiestas de Bilbao a celebrar los días 22, 23 y 24 de agosto de 2023 entre una txosna y una sala de conciertos.
Uno de ellos contenía una representación gráfica de la imagen del presidente del partido político VOX, sentado en un vehículo descapotable con una salpicadura roja en la parte posterior de la cabeza, simulando sangre, como si hubiera recibido un tiro en la nuca. El cartel no contenía referencia alguna a VOX, sus militantes o simpatizantes.
La imagen llegó a conocimiento de Santiago Abascal por medio de terceras personas «infundiéndole temor, sin que se haya acreditado que ello determinara o alterara de forma grave el desarrollo de su vida cotidiana», dice el auto del juez.
La Audiencia de Vizcaya sí cree que hubo un delito leve de amenazas, «que se percibe en la representación gráfica del cartel». A juicio del Tribunal, «no se puede negar la potencialidad lesiva del bien jurídico relativo a la libertad y seguridad de la persona» que se representa en el cartel, como es el derecho a la tranquilidad en el desarrollo de su vida cotidiana, en la medida en que Santiago Abascal es «plenamente reconocible», por más que se tratase de una fotografía editada.
En su opinión, supone «una amenaza típica, porque el cartel contenía una imagen expresiva de un mal explícito, injusto, determinado e inminente -un asesinato- con carga intimidatoria bastante para el destinatario de la amenaza, que así lo percibió en tanto aparecía en su lugar de origen con representación de una forma de asesinar vinculada a la banda terrorista ETA».