
El anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad, actualmente en trámite parlamentario, incluye una polémica medida que prohibirá la publicidad de cerca del 50% de los vehículos producidos en España. Esta restricción afecta especialmente a los automóviles que funcionan con motores de gasolina, diésel y a los híbridos no enchufables. Según expertos del sector, esta prohibición impactará a más de un millón de coches fabricados en plantas españolas, incluyendo modelos emblemáticos como el Seat Ibiza.
El principal objetivo de esta medida es impulsar la sostenibilidad ambiental y acelerar la transición hacia tecnologías más limpias y eficientes, como los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables. Sin embargo, la normativa carece de detalles específicos sobre qué modelos estarán autorizados para publicidad, lo que ha generado una gran incertidumbre tanto en fabricantes como en concesionarios.
Por su parte, la industria automovilística española ha expresado su preocupación ante el posible impacto económico que esta prohibición podría tener. Más allá de las ventas, la limitación para publicitar determinados vehículos podría reducir su visibilidad y competitividad en un mercado ya muy exigente, afectando a miles de empleos directos e indirectos vinculados a la producción, distribución y comercialización de automóviles. Las plantas ubicadas en regiones clave como Cataluña, Galicia, Castilla y León o Navarra podrían verse especialmente perjudicadas.