
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) continúa ampliando su alcance en España y ha alcanzado cifras récord de beneficiarios pese a que el mercado laboral presenta teóricamente una evolución opuesta. Según adelanta Libre Mercado, los últimos datos reflejan que mientras el paro se ha reducido en cerca de un millón de personas desde mediados de 2020, el número de ciudadanos que reciben esta prestación estatal no ha dejado de crecer.
Según los datos disponibles, España contabilizaba alrededor de 3,72 millones de desempleados en el segundo trimestre de 2020, coincidiendo con los primeros meses de la pandemia y la puesta en marcha del IMV. Sin embargo, en el primer trimestre de 2026 el número de parados se situó en torno a 2,7 millones, lo que supone que, según datos del gobierno socialista, habría un millón menos de desempleados en seis años.
Sin embargo, la evolución del Ingreso Mínimo Vital ha seguido una tendencia ascendente. Entre agosto de 2020 y mayo de 2026, el número de titulares de la prestación pasó de 86.000 a 862.859, lo que representa un incremento del 903,32%. En paralelo, los beneficiarios aumentaron de 280.000 a 2,63 millones de personas, un 839,84 % más.
La expansión del programa también se ha trasladado al gasto público. Desde su creación, el coste acumulado del IMV asciende a 20.831 millones de euros. Solo en mayo de 2026, la nómina destinada a esta prestación alcanzó los 500,1 millones de euros, la cifra mensual más elevada desde su implantación.
Los datos dibujan una situación que algunos expertos consideran paradójica: hay menos desempleados que hace seis años, pero cada vez más ciudadanos dependen de una ayuda estatal para complementar sus ingresos o garantizar unos recursos mínimos.
Entre las posibles explicaciones figura el aumento de trabajadores cuyos salarios no les permiten superar los umbrales establecidos para abandonar la prestación. Se trata del fenómeno conocido como «trabajadores pobres», personas que mantienen una actividad laboral pero cuyos ingresos continúan siendo insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.