El Gobierno ha autorizado la continuidad de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030, una decisión que modifica el calendario pactado para comenzar a desmantelar el parque nuclear español y reconoce el papel de esta fuente de energía frente a la volatilidad del gas y la incertidumbre internacional.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado la orden que renueva la autorización de explotación de los dos reactores de la planta extremeña, propiedad de Iberdrola, Endesa y Naturgy. Almaraz I tenía previsto cesar su actividad el 1 de noviembre de 2027 y Almaraz II, el 31 de octubre de 2028.
La resolución prolonga alrededor de 31 meses la actividad del primer reactor y 19 meses la del segundo. El Ejecutivo acepta así la petición presentada en octubre de 2025 por Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, después de que el Consejo de Seguridad Nuclear emitiera el pasado 16 de julio un informe favorable.
La decisión supone una rectificación respecto al plan nuclear defendido hasta ahora por Pedro Sánchez. Almaraz debía ser la primera central española en cerrar dentro del calendario escalonado que prevé acabar con todo el parque nuclear en 2035. Pese a la prórroga, el Ministerio insiste en que no modificará, por ahora, esa fecha final.
El Gobierno reconoce la protección frente al gas
La propia orden admite que el escenario energético ha cambiado por la crisis de Oriente Medio, los daños sufridos por infraestructuras de producción y exportación y el aumento de la volatilidad de los combustibles fósiles. Estas circunstancias han incrementado la exposición de los hogares y las empresas españolas a posibles subidas del precio del gas.
El Ministerio reconoce que mantener Almaraz en funcionamiento contribuirá a moderar esa vulnerabilidad mientras avanza el despliegue de las energías renovables y de los sistemas de almacenamiento. La central permitirá reducir en 2030 un 7% la generación eléctrica procedente de centrales de gas respecto al escenario previsto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
A cambio, la generación renovable será un 1,4% inferior a la contemplada inicialmente. El Ejecutivo considera que este impacto será limitado y asegura que la prórroga no impedirá que España cumpla los objetivos fijados por la Unión Europea.
La resolución supone, por tanto, un reconocimiento expreso de la capacidad de la energía nuclear para proporcionar electricidad estable y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, aunque el Gobierno mantiene su intención de prescindir por completo de esta tecnología dentro de nueve años.
Almaraz aporta seguridad al sistema eléctrico
La seguridad del suministro también ha pesado en la decisión. Según recoge el BOE, Red Eléctrica considera que la continuidad de Almaraz aporta valor al sistema eléctrico, sobre todo ante la incertidumbre existente sobre la evolución del mercado energético.
Los dos reactores de la planta suman algo más de 2.000 megavatios de potencia. Almaraz genera alrededor del 7% de la electricidad consumida en España, una cantidad equivalente al consumo de unos cuatro millones de hogares, y sostiene cerca de 3.800 puestos de trabajo directos e indirectos en Extremadura, según las estimaciones difundidas por la propia central.
La nueva autorización permanecerá vigente hasta el 8 de junio de 2030. Al menos un año antes, las empresas propietarias deberán presentar la documentación necesaria para garantizar la seguridad nuclear y la protección radiológica durante el periodo comprendido entre el cese de actividad y el posterior desmantelamiento.