Las redes que organizan la inmigración ilegal desde el sur de Marruecos y el Sáhara ocupado ya no se esconden. Según el seguimiento de grupos de Facebook al que ha tenido acceso LA GACETA, las mafias marroquíes están movilizando a cientos de candidatos a la fachada atlántica —El Aaiún, Agadir, Sidi Ifni— para lanzarlos hacia Canarias. Ofertas de salida, listas de pasajeros, coordenadas de encuentro y fotos de las últimas entradas ilegales se publican a diario, mientras Marruecos no lo impide. Por un lado aparenta control, y por otro, sus autoridades desaparecen.
El mayor grupo privado vinculado a El Aaiún supera los 17.400 miembros. Otro, público y con el mismo nombre, ronda los 6.100 usuarios. El contenido salta de uno a otro en horas. En dichos grupos se concentran quienes esperan turno, familiares que preguntan por «los chicos» que salieron con tal organizador y los propios pasadores, que usan el muro como escaparate. Un chat interno difundido en esos foros muestra listas manuscritas numeradas por encima de los 330 candidatos, lo que hace presagiar que la presión migratoria sobre el archipiélago canario se incrementará de manera notable en las próximas semanas. Se anuncian salidas de 115 inmigrantes ilegales, con cupo de siete a diez mujeres, y se promete plaza nueva a quien fue detenido en un intento anterior. Otra publicación sitúa a 55 candidatos esperando a las afueras de El Aaiún, con coordenadas exactas.
Los organizadores operan a cara descubierta. Alias como el Hach o Jmal, varios teléfonos, todoterreno en el desierto y una neumática en una ubicación cercana al litoral, son las últimas publicaciones detectadas por este medio. Una imagen promocional clava en la arena las banderas de España y de Canarias. Otra presume de 100 inmigrantes ilegales en una sola salida. La publicidad más eficaz la ponen los que ya han llegado; posan en la neumática, en el buque de Salvamento Marítimo o en el muelle de Arrecife con el contacto del traficante de turno en la pantalla. Quien no tiene visado, resume un mensaje, tiene al Hach (refiriéndose a que tendrán el viaje asegurado por la vía de la ilegalidad).
Gran parte de los miembros de estos grupos siguen en tiempo real las salvamares de Lanzarote (embarcaciones de Salvamento Marítimo) y preguntan si ya se acercan a «los suyos». Una cuenta traduce los avisos de Salvamento Marítimo y las capturas circulan como el informativo de las mafias.
Canarias acumulaba 4.808 llegadas a 31 de agosto. Entre el 1 y el 15 de septiembre entraron alrededor de 784 inmigrantes ilegales, más que la media mensual de todo el año, que rondaba las 600. El balance oficial hasta el 15 de septiembre deja 5.592 en el archipiélago. El dato interanual baja un 55,1% respecto a 2025, pero la primera quincena de septiembre dice lo contrario: la ruta se reactiva.
Lanzarote concentra el golpe; el 14 de septiembre, Salvamento interceptó a cerca de 160 inmigrantes ilegales; 107 iban en una sola neumática que, según sus ocupantes, había salido de Agadir. Ese mismo día, uno de los grupos difundía el anuncio de los cien. Dos días después, otra neumática con 82 inmigrantes ilegales llegó a Arrecife y, según los embarcados, también habían partido desde áreas bajo ocupación del régimen marroquí. Según ha tenido constancia este medio, el centro de Rabat asumió primero la operación en su zona y después pidió auxilio a España alegando que no tenía medios. A las neumáticas de más de cien plazas se suma el robo de pesqueros, el 16 de septiembre desapareció del puerto de Sidi Ifni la barca Gzoula; en julio, una veintena de marroquíes alcanzó Canarias en un pesquero sustraído en El Aaiún.
Todo ocurre mientras la atención española sigue clavada en el Estrecho, donde tras la invasión del 30 y 31 de julio las llegadas a Ceuta y Melilla crecen de forma exponencial. Reunir a un centenar de personas, mover una neumática y combustible hasta la costa y presumir después en Facebook no es algo casual, es el reflejo una vez más de la tolerancia a estos episodios por parte de las autoridades de Marruecos. Rabat aprieta en el norte —o deja que se lea así— y abre la espita en el eje sahariano.
Las mafias no improvisan, movilizan cientos de plazas, publican el punto de encuentro y cobran el efecto llamada que España genera y que Marruecos no corta. La segunda quincena de septiembre dirá si el Atlántico es un pico o la siguiente fase de la misma presión.