El precio de la vivienda en España volvió a dispararse en mayo y registró un incremento interanual del 15,4%, igualando la subida de abril y consolidando el mayor ritmo de encarecimiento de los últimos año.
Según los datos difundidos este viernes por la tasadora Tinsa by Accumin, el coste de la vivienda nueva y usada acumula ya una subida del 14,9% en lo que va de 2025, una evolución muy por encima de la inflación y que continúa dificultando el acceso a la compra para miles de familias.
Las mayores subidas volvieron a concentrarse en las zonas con más presión inmobiliaria. Las islas lideraron el encarecimiento con un avance del 19,3%, seguidas por la costa mediterránea (+17,6%), las áreas metropolitanas (+16,8%), las capitales y grandes ciudades (+15,4%) y el resto de municipios (+10,3%).
La falta de vivienda disponible continúa siendo el principal factor detrás de esta escalada. El desequilibrio entre oferta y demanda mantiene la presión sobre los precios en prácticamente todo el territorio nacional, especialmente en los mercados más dinámicos y turísticos.
En comparación con abril, el precio medio de la vivienda aumentó un 1,3% durante mayo. Por zonas, las áreas metropolitanas registraron el mayor avance mensual, con una subida del 2,1%, por delante de la costa mediterránea (1,8%), las capitales y grandes ciudades (1,3%) y las islas (0,5%). En el resto de municipios, el incremento fue del 0,2%.
Tinsa atribuye la fortaleza del mercado a la resistencia del empleo y al mantenimiento de la solvencia financiera de los hogares. No obstante, la compañía observa una ligera moderación en las compraventas durante el primer trimestre del año.
La directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, Cristina Arias, explicó que «la asimilación por parte del mercado de las bajadas de tipos de interés producidas en los últimos meses, junto con la incertidumbre sobre la inflación y el coste hipotecario derivada de la guerra en Irán, ayudan a entender la evolución reciente de la actividad».
A pesar de ello, Arias subrayó que «el volumen de hipotecas se ha mantenido estable en el primer trimestre y las compraventas continúan mostrando niveles robustos y superiores a la media histórica».
Los datos reflejan además que el mercado inmobiliario español se encuentra ya muy cerca de los niveles máximos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007. En mayo, el valor medio de la vivienda nueva y usada se situó apenas un 1% por debajo de aquellos récords en términos nominales.
Desde los mínimos registrados tras el estallido de la crisis inmobiliaria en 2015, los precios han aumentado un 75,4% de media en España. Las mayores revalorizaciones corresponden a las islas, donde el incremento alcanza el 97,2%, seguidas de las áreas metropolitanas (86%) y las capitales y grandes ciudades (85,1%).
Además, las islas ya superan en un 24,8% los precios registrados durante el auge inmobiliario de 2007. También se sitúan por encima de aquellos niveles las capitales y grandes ciudades (+0,8%) y las áreas metropolitanas (+0,4%), confirmando la intensidad del actual ciclo alcista del mercado de la vivienda.