EL 74% DE LOS COMERCIOS DETECTA MÁS AGRESIVIDAD CONTRA SUS EMPLEADOS
El verano del hurto: los robos costarán más de 760 millones de euros al comercio español
El verano del hurto: los robos costarán más de 760 millones de euros al comercio español
Playa de Levante de La Manga. Europa Press.
Por LGI
23 de junio de 2026

El comercio español afronta un verano marcado por el avance de los hurtos. Las pérdidas asociadas a esta modalidad delictiva alcanzarán previsiblemente los 760,5 millones de euros durante la campaña estival de 2026, según el último barómetro elaborado por Checkpoint Systems.

Los meses de verano concentran ya el 27% de todos los hurtos registrados durante el año, lo que convierte este periodo en uno de los más críticos para supermercados, tiendas, grandes superficies y establecimientos situados en zonas turísticas.

Las aglomeraciones, el aumento del consumo y el elevado tránsito de personas facilitan la actuación de delincuentes habituales y grupos organizados, que encuentran en los comercios abarrotados un entorno favorable para pasar desapercibidos. Las áreas costeras y los principales destinos vacacionales aparecen señalados como puntos especialmente sensibles.

La pérdida desconocida alcanza el 1,1% de la facturación

El informe calcula que la denominada «pérdida desconocida» equivale ya al 1,1% de la facturación total de las empresas españolas de distribución. Este concepto incluye principalmente productos sustraídos, aunque también puede incorporar errores administrativos, daños y fallos de inventario.

Aplicada al periodo estival, esa proporción se traduce en pérdidas próximas a los 760,5 millones de euros. El impacto no recae únicamente sobre las grandes compañías. Los pequeños comercios, con menor capacidad para invertir en vigilancia, sistemas antihurto o personal adicional, tienen más dificultades para absorber las pérdidas.

El coste termina trasladándose a la actividad empresarial, a los precios y a los trabajadores, que deben enfrentarse cada vez con mayor frecuencia a situaciones conflictivas.

Cremas solares, alcohol e ibéricos, entre los productos más robados

Las cremas solares encabezan la lista de artículos más sustraídos durante el verano. Se trata de productos de demanda elevada, fáciles de ocultar y con un precio que facilita su posterior reventa. Les siguen las bebidas alcohólicas, los productos ibéricos, los ahumados —especialmente el salmón— y los aceites.

El Mundial de fútbol de 2026 introduce además un nuevo foco de interés para los ladrones. La competición ha disparado la demanda de camisetas de las selecciones nacionales y colecciones de cromos. Aunque el torneo se celebra principalmente en Estados Unidos, México y Canadá, su impacto comercial se extiende a España y multiplica la exposición de productos pequeños, populares y fácilmente revendibles.

Aumentan los hurtos y la violencia contra los empleados

El barómetro muestra un claro empeoramiento de la situación en los establecimientos españoles. El 65% de las empresas consultadas afirma haber percibido un incremento de los hurtos externos durante el último año. Todavía más preocupante resulta el aumento de la violencia: el 74% de los encuestados ha observado una mayor agresividad verbal o física contra el personal de las tiendas.

Los empleados se encuentran así en primera línea ante delincuentes que, al ser descubiertos, reaccionan con amenazas, insultos o agresiones para conservar el botín y escapar.

«Las grandes aglomeraciones y el elevado tránsito de consumidores durante el verano generan el entorno perfecto para que actúen tanto los delincuentes habituales como las bandas organizadas», ha explicado Carlos Cruz, director comercial de Checkpoint Systems en España.

Casi 170.000 hurtos durante el verano de 2025

Las estadísticas del Ministerio del Interior confirman el elevado peso del periodo estival dentro de esta modalidad delictiva. Durante el verano de 2025 se registraron más de 169.900 hurtos, equivalentes al 26,8% del total anual.

La cifra mostró un ligero descenso respecto al verano anterior, lo que apunta a cierta estabilización después de varios años de aumentos. Sin embargo, la magnitud económica de las pérdidas y la percepción de inseguridad entre los comerciantes continúan en niveles elevados.

La reducción puntual de los casos no elimina el problema de fondo: cientos de miles de incidentes, cientos de millones de euros perdidos y una creciente exposición de los trabajadores a situaciones violentas.

Las bandas aprovechan la saturación turística

El verano multiplica las oportunidades para la delincuencia organizada. Los grupos especializados pueden desplazarse entre zonas turísticas, actuar en varios establecimientos y revender rápidamente los productos sustraídos.

La concentración de personas dificulta la vigilancia y permite a los delincuentes mezclarse entre clientes y turistas. A ello se añade la saturación de las fuerzas de seguridad en destinos que reciben durante unos meses una población muy superior a la habitual.

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