La economía española mantiene una fuerte dependencia del sector servicios, donde trabaja ya más de tres cuartas partes de los afiliados a la Seguridad Social, una realidad que se acentúa aún más entre los trabajadores inmigrantes, especialmente concentrados en actividades como la hostelería, el comercio y la construcción.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones recogidos por Vozpopuli a cierre de mayo había en España 21.261.781 afiliados a la Seguridad Social. De ellos, el 77,5% desarrollaba su actividad en el sector servicios, frente al 11,5% de la industria, el 6,56% de la construcción y el 4,8% de la agricultura.
Las cifras reflejan el peso determinante de actividades vinculadas al consumo y al turismo dentro del mercado laboral español. El comercio, tanto mayorista como minorista, concentra el mayor número de ocupados, con 3,187 millones de trabajadores, equivalentes al 15% del total. Le siguen la industria manufacturera, con 2,246 millones de afiliados; la hostelería, con 2,03 millones; las actividades administrativas y servicios auxiliares, con 1,637 millones; la construcción, con 1,467 millones, y el transporte y la logística, con 1,174 millones.
Sin embargo, el reparto sectorial cambia significativamente cuando se analiza el origen de los trabajadores. Entre los españoles, el comercio y la industria constituyen los principales nichos de empleo. Entre los inmigrantes, por el contrario, la hostelería se convierte en la principal actividad laboral, seguida del comercio y la construcción.
A finales de mayo trabajaban en España 2.929.410 extranjeros, cerca del 14% de toda la fuerza laboral. De ellos, aproximadamente 605.000 estaban empleados en la hostelería, lo que representa el 20,65% del total de afiliados foráneos. El comercio ocupaba a cerca de 437.000 trabajadores extranjeros, alrededor del 15%, mientras que la construcción daba empleo a más de 342.000 personas, el 11,7%.
Los datos también evidencian una notable diferencia respecto a los trabajadores españoles. Mientras uno de cada cinco extranjeros desarrolla su actividad en la hostelería, entre los nacionales el porcentaje cae hasta el 7,77%, casi tres veces menos. También se reduce significativamente la presencia de españoles en la construcción, donde representan el 6,13% de los ocupados, frente al 11,68% de los trabajadores extranjeros.
Por el contrario, la participación de los trabajadores españoles en la industria alcanza el 11%, por encima del 8% registrado entre los afiliados de origen extranjero. En el comercio, sin embargo, las proporciones son similares.
El informe también distingue entre trabajadores procedentes de países de la Unión Europea y aquellos llegados de terceros países. Actualmente, 897.604 afiliados pertenecen a alguno de los Estados miembros de la UE, mientras que más de dos millones proceden de países extracomunitarios, principalmente de Iberoamérica.
Entre estos últimos, la hostelería concentra el 22% de los ocupados, seguida por el comercio, con el 15,6%, y la construcción, con cerca del 13%. Uno de cada diez desarrolla tareas administrativas.
En el caso de los ciudadanos comunitarios, la hostelería también lidera la ocupación, aunque con menor intensidad, al concentrar el 16,8% de los afiliados. El comercio reúne al 13%, mientras que industria, construcción, transporte y actividades administrativas presentan porcentajes próximos al 9%.