
Endesa e Iberdrola han presentado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico una propuesta para extender la vida útil de las centrales nucleares. No obstante, el Gobierno ha considerado que la carta «es una declaración de intenciones que no cumple con las tres líneas rojas establecidas para tramitar una petición formal», ya que estiman que esta misiva no lo es.
Según ha informado este viernes Cinco Días, las eléctricas han presentado una propuesta de revisión del calendario nuclear, que supone mantener la fecha final de cierre, en 2035, y un aumento de los plazos intermedios previstos. De esta manera, se ha pedido ampliar la central extremeña de Almaraz, la primera que tiene previsto su cierre, hasta 2030, lo que implicaría una bajada de la denominada tasa Enresa del 18% al dividirse la recaudación por más años de producción, añade el diario.
Tanto Iberdrola como Endesa se han mostrado ya claramente dispuestas a ampliar la vida de la central nuclear de Almaraz, siempre que se den las condiciones propicias para ello. También Naturgy ha respaldado una ampliación de esta central hasta 2030 para, posteriormente, repensar el futuro de la nuclear en España. No obstante, la fiscalidad que pesa sobre la nuclear es uno de los grandes temas que las compañías propietarias piden poner sobre la mesa a la hora de abordar esta extensión.
Un reciente estudio de EY ha señalado que España es el único país que cuenta con figuras impositivas adicionales sobre las centrales nucleares, como el impuesto sobre la producción del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos o las ecotasas autonómicas, los cuales suponen 9,2 euros por megavatio hora (MWh). En concreto, el estudio ha destacado que el impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos y las ecotasas, que no hay en otros países, no tienen como destino específico cubrir ningún coste asociado a la operativa nuclear.