Los alimentos frescos se han encarecido alrededor de un 44%
El precio desorbitado de los productos frescos hace que el 85% de los consumidores ya incluya en su dieta alimentos ya preparados: «Es un riesgo para la salud»
El precio desorbitado de los productos frescos hace que el 85% de los consumidores ya incluya en su dieta alimentos ya preparados: «Es un riesgo para la salud»
Las zonas de comida preparada ganan cada vez más espacio en los supermercados. Archivo, Europa Press
Por Rafael Nieto
16 de octubre de 2026

La «alimentación de conveniencia» continúa afianzándose en los hábitos de consumo de los españoles, ya que el 85% de los consumidores reconoce que incluye ya en su alimentación productos listos para comer, beber o cocinar. Esto se debe principalmente a la inflación desorbitada que afecta principalmente a los alimentos frescos, aunque también se relaciona con los nuevos hábitos de vida.

El estudio ‘Foodvenience: la nueva cuota de estómago’, elaborado por Aecoc, revela que soluciones como la comida preparada, el ‘food to go’, el reparto a domicilio o los modelos híbridos entre comercio y restauración forman ya parte de la vida cotidiana del consumidor.

En este contexto, el 85% de los consumidores compra habitualmente productos listos para comer, beber o cocinar, una cifra que se eleva al 93% en la Generación Z y hasta el 91% en los hogares con hijos, lo que confirma la amplia normalización de estas soluciones en la alimentación diaria.

El análisis identifica una nueva lógica de consumo, el ‘foodvenience’, articulado en torno a diversos atributos como la inmediatez, la practicidad y el valor percibido. Así, el consumidor busca propuestas que reduzcan fricciones, simplifiquen la preparación y ofrezcan una solución satisfactoria y clara —sin sorpresas—- en precio.

De esta forma, ganan relevancia los formatos fáciles de consumir, las comidas completas listas para tomar, las propuestas de cocina asistida y los menús flexibles o configurables. En paralelo, el 58% de los consumidores afirma que le gusta dar su toque final a lo que cocina, una preferencia que abre oportunidades para soluciones más personalizables, especialmente entre los perfiles más jóvenes.

La accesibilidad al producto, la simplificación del consumo, la digitalización y la percepción de ahorro ganan relevancia en la experiencia de compra.

En los últimos cinco años los alimentos frescos en España se han encarecido alrededor de un 44%, según la OCU, que compara precios de 244 productos en 690 establecimientos. La carne fue el grupo con mayor encarecimiento, un 46,8% en el mismo periodo. Si en 2021 un conjunto representativo de alimentos frescos costaba 100 euros, hoy cuesta aproximadamente 144 euros.

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