Los agricultores y ganaderos volverán a las calles de Madrid el próximo 28 de octubre para protestar contra la política agraria del Gobierno de Pedro Sánchez. ASAJA, COAG y Unión de Uniones han convocado una gran tractorada que llevará los tractores hasta las puertas del Ministerio de Agricultura para exigir soluciones a los problemas que, según denuncian, amenazan la rentabilidad de las explotaciones y el futuro del sector.
Según avanza Libre Mercado, la movilización se desarrollará bajo el lema «Producimos tu comida, merecemos vivir de nuestro trabajo» y pretende reclamar respuestas urgentes a los problemas del campo, que las organizaciones consideran cada vez más graves. Los convocantes han anunciado que comunicarán próximamente los detalles del recorrido y los horarios de la protesta.
La convocatoria llega en un contexto de creciente malestar entre los profesionales del sector primario por el incremento de los costes de producción, las dificultades para obtener precios que compensen los gastos y las exigencias administrativas que soportan las explotaciones.
«El sector agrario no puede más. Producir cuesta cada día más y los precios que reciben agricultores y ganaderos no permiten, en muchos casos, cubrir los gastos», advierten las tres organizaciones en un comunicado conjunto.
Los convocantes ponen como ejemplos el combustible necesario para mover los tractores, los fertilizantes, la alimentación del ganado y la factura eléctrica. Gastos que, según denuncian, siguen aumentando mientras las medidas anunciadas para aliviar la situación no llegan o resultan insuficientes.
Cinco reivindicaciones para el campo
La protesta se articula en torno a cinco grandes reivindicaciones compartidas por las organizaciones agrarias. La primera consiste en establecer un plan de choque contra los costes de producción, con la implantación inmediata de un gasóleo profesional agrario. La propuesta incluye una fiscalidad reducida y estable, así como bonificaciones que se apliquen directamente en el momento de repostar.
Las asociaciones rechazan que las administraciones se limiten a aprobar ayudas temporales que, a su juicio, llegan tarde y no compensan las subidas de los costes. Reclaman una solución permanente y medidas extraordinarias suficientes para afrontar los sobrecostes mientras se implanta el sistema definitivo. Advierten, además, de que actividades como el cultivo de cereales pueden quedar al borde de la desaparición si no mejora su rentabilidad.
La segunda reivindicación pasa por defender una Política Agraria Común (PAC) fuerte, capaz de proteger las rentas de agricultores y ganaderos. A ello se suma la exigencia de precios justos y del cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria, con el objetivo de evitar que los productores vendan por debajo de sus costes.
El tercer bloque de demandas se centra en los acuerdos comerciales internacionales. ASAJA, COAG y Unión de Uniones reiteran su rechazo al pacto entre la Unión Europea y Mercosur, así como al acuerdo comercial con Marruecos. Las organizaciones reclaman reciprocidad normativa y controles fronterizos efectivos para garantizar que los productos importados cumplan las mismas exigencias que se imponen a los productores europeos.
Por último, el sector exige menos burocracia y menos obligaciones administrativas. Los agricultores y ganaderos denuncian que dedican cada vez más tiempo a cumplimentar documentos, registros y trámites, en detrimento del trabajo en sus explotaciones.