
Los carburantes en España encadenan su séptima subida consecutiva esta semana, en una escalada que sitúa al gasóleo por encima de los 1,80 euros por litro por primera vez desde abril. El incremento se produce después de la retirada parcial de las medidas fiscales aplicadas durante los últimos meses y coincide con uno de los periodos de mayor movilidad del año.
Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea el precio medio del litro de gasóleo se ha situado esta semana en 1,828 euros, un 0,38% más que siete días antes. La gasolina de 95 octanos alcanza los 1,705 euros por litro, tras avanzar un 0,17%.
La evolución supone que el precio del gasóleo sigue subiendo de forma continuada desde principios de julio. Desde entonces, el encarecimiento acumulado supera el 21,5 % en el caso del diésel y el 18,5 % en la gasolina, coincidiendo con el cambio de la fiscalidad aplicada a los carburantes.
Para un depósito de 55 litros, el coste medio del gasóleo alcanza ya los 100,54 euros, lo que supone superar por primera vez la barrera de los 100 euros. La cantidad es 22,77 euros superior a la registrada durante el mismo periodo del año pasado.
En el caso de la gasolina, llenar un depósito de las mismas dimensiones cuesta actualmente 93,77 euros, unos 12,40 euros más que hace un año. Los conductores afrontan así un mayor gasto precisamente durante agosto, uno de los meses con más desplazamientos por carretera.
La Dirección General de Tráfico prevé 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante todo el mes, una circunstancia que incrementa la demanda de combustible y eleva el impacto de las subidas sobre los usuarios.
El cambio de tendencia se produjo después de que el Gobierno dejara sin efecto, a finales de junio, la rebaja del IVA al 10% sobre los carburantes incluida en las medidas anticrisis. Desde entonces, los precios han mantenido una trayectoria ascendente durante siete semanas consecutivas.
La fiscalidad reducida sobre los carburantes no desapareció completamente. El Ejecutivo mantuvo la rebaja del impuesto especial de hidrocarburos, inicialmente fijada en 15 céntimos por litro durante julio y reducida a 10 céntimos desde agosto. Para septiembre estaba prevista una reducción hasta cinco céntimos, aunque el Gobierno elevó posteriormente el descuento para el diésel hasta 20 céntimos.