El precio de los carburantes continúa al alza. Gasolina y diésel han registrado esta semana su tercera subida consecutiva, una tendencia que se ha consolidado desde la desaparición de la rebaja del IVA al 10% aplicada a principios de mes. En este periodo, la gasolina acumula un incremento cercano al 10%, mientras que el diésel se ha encarecido casi un 8%.
Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio de la gasolina ha aumentado un 2,59% respecto a la semana anterior, hasta situarse en 1,581 euros por litro, su nivel más alto desde la semana del 23 de marzo.
Por su parte, el gasóleo ha experimentado un incremento aún mayor, del 4,7%, alcanzando un precio medio de 1,622 euros por litro, una cifra que no se registraba desde principios de junio.
El repunte de los carburantes coincide con el fin de la rebaja del IVA del 10%, una medida que dejó de aplicarse tras la aprobación, el pasado 29 de junio, de un real decreto ley por parte del Gobierno durante un Consejo de Ministros extraordinario. La norma, destinada a hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, puso fin a una de las principales medidas fiscales incluidas en el primer paquete anticrisis aprobado en marzo.
Hasta la vuelta del IVA al 21%, tras la retirada de la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno, los carburantes habían encadenado cinco semanas consecutivas de descensos, acumulando caídas de hasta el 11% en el caso del diésel, mientras que la gasolina había llegado a marcar sus mínimos anuales.
A la desaparición de parte de las ayudas fiscales se suma el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales. Este jueves, el barril de Brent, de referencia en Europa, cotiza cerca de 98 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ronda los 90 dólares, una evolución que también está contribuyendo a la escalada de los carburantes.
El incremento de los precios ya tiene un impacto directo en el bolsillo de los conductores.
Con las tarifas actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta 89,21 euros, lo que supone 10,45 euros más que hace un año, cuando el mismo repostaje tenía un coste aproximado de 78,76 euros.
En el caso de la gasolina, llenar un depósito de 55 litros asciende a 86,95 euros, es decir, 4,89 euros más que hace un año, cuando el desembolso medio era de 82,06 euros.
El precio final de los carburantes responde a múltiples variables. Entre ellas destacan la cotización internacional de los combustibles, la evolución del precio del crudo, la carga fiscal, los costes de producción y logística, así como los márgenes comerciales.
Pese al reciente encarecimiento, España continúa registrando unos precios inferiores a los del conjunto de la Unión Europea y la eurozona.
En el caso de la gasolina sin plomo de 95, el precio medio en España se sitúa en 1,581 euros por litro, frente a los 1,908 euros de la media de la Unión Europea y los 1,962 euros de la eurozona.
En cuanto al diésel, el precio medio nacional de 1,622 euros por litro también permanece por debajo de los 1,927 euros registrados en la media comunitaria y de los 1,968 euros correspondientes a la zona euro.