El precio de los carburantes ha vuelto a subir en España, poniendo fin a la tendencia bajista de las últimas semanas y encareciendo de nuevo el coste de repostar para millones de conductores. Pese a la bonificación de 15 céntimos por litro aprobada por el Gobierno para el mes de julio, la recuperación del IVA del 10% al 21% ha provocado un fuerte repunte de los precios de la gasolina y el diésel, que vuelven a niveles registrados hace varias semanas.
Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, que recoge datos hasta el pasado 6 de julio, el precio medio del litro de diésel se ha situado esta semana en 1,535 euros, lo que supone un incremento del 2,13% respecto a la semana anterior. De este modo, el gasóleo regresa a niveles de hace dos semanas, después de haber acumulado cinco descensos consecutivos.
Por su parte, el precio medio del litro de gasolina ha experimentado un incremento todavía mayor. En concreto, ha subido un 5,56% en comparación con la semana anterior, hasta alcanzar los 1,517 euros por litro, recuperando así los niveles registrados hace aproximadamente un mes.
A pesar de este nuevo encarecimiento y de la tendencia alcista registrada desde el estallido del conflicto en Irán, los precios actuales continúan situándose muy por debajo de los máximos históricos alcanzados durante el verano de 2022. En julio de aquel año, el litro de gasolina llegó a costar 2,141 euros, mientras que el diésel alcanzó los 2,10 euros por litro.
El aumento de los carburantes también se deja sentir en el bolsillo de los conductores. Con los precios actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de un vehículo diésel cuesta 84,42 euros, es decir, 6,43 euros más que hace un año, cuando el desembolso ascendía a 77,99 euros.
En el caso de los vehículos de gasolina, completar un depósito de las mismas características supone actualmente un gasto de 83,43 euros, frente a los 82,06 euros registrados hace un año. Esto representa un incremento de 1,37 euros respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.