El aterrizaje en la economía de los fondos europeos atraviesa un grave frenazo. A pesar de que España recibió el pasado viernes el mayor pago hasta la fecha —unos 23.000 millones de euros correspondientes al quinto tramo—, los datos de ejecución en el primer semestre de 2025 muestran una parálisis casi total en diez de los 22 ministerios.
De los 18.715 millones presupuestados para este año, hasta junio apenas se han pagado 1.531 millones, el 8,18%. En el Ministerio de Ciencia, dirigido por Diana Morant, solo se han desembolsado 12.000 euros, el 0,03% de lo asignado. En carteras con mayor volumen de fondos como Transición Ecológica, Economía o Vivienda, las cifras van del 0,71% al 7,75%, según un análisis del economista Santiago Sánchez a partir de datos de la Intervención General del Estado (IGAE).
“Vamos mal, muy mal”, advierte Sánchez, que señala un “problema estructural de gestión y ejecución” que afecta también a Educación (0,62%), Transportes (7,75%) o Industria (9,67%).
El retroceso es más llamativo al considerar que el presupuesto de 2025 es la mitad del de 2023 y 2024, cuando se estimaron 35.745 y 35.834 millones, respectivamente. El ejercicio 2024 fue, según el economista, “particularmente desastroso”: apenas se pagaron 1.236 millones, el 3,4%.
Sánchez atribuye la ralentización a un error de diseño: “El plan partió de Moncloa, pero nadie tuvo jamás un mapa para ver cómo se materializaba. El diseño fue unilateral, sin contar con los sectores productivos ni con las comunidades autónomas”.
Estas cifras sitúan a España a la cola de Europa en gasto efectivo sobre el total asignado, con un 19,5%. Italia, bajo el Gobierno de Giorgia Meloni, con un volumen de ayudas similar, ha ejecutado el 33,1%.
En junio, la Comisión Europea ya advirtió que para cumplir el plan de recuperación antes de agosto de 2026 es “esencial que España acelere” las reformas e inversiones. Bruselas detecta dificultades de absorción por cuellos de botella, falta de coordinación entre administraciones y fallos de diseño en los procedimientos.
El economista destaca que el desembolso del quinto pago ha sido parcial ante la imposibilidad de cumplir varios hitos comprometidos. “En las reformas más complejas, como la de pensiones o vivienda, hemos fracasado. Ahora habrá aún más obstáculos, porque las reformas que quedan son más complejas. Constantemente se cambian hitos, se reduce su ambición y se hacen menos ambiciosos”, afirma.
El Gobierno sostiene que ya se han cumplido 264 hitos y que los fondos tienen “impacto directo” en el crecimiento, el empleo y la transformación estructural de la economía. Asegura que España ha recibido más de 55.000 millones en transferencias, el 70% del total previsto, siendo el país con más fondos no reembolsables recibidos.
Sin embargo, Sánchez recuerda que “a estas alturas ya deberíamos haber recibido el sexto pago”. Hacienda afirma que ya ha comenzado los preparativos para solicitarlo, aunque todavía están pendientes dos hitos que impidieron completar el quinto: la subida del impuesto al diésel —sin apoyos en el Parlamento— y la digitalización de entidades regionales y locales, que el Ejecutivo dice tener ejecutada pero no evaluada.
Bruselas también ha vuelto a advertir sobre la elevada temporalidad en el empleo público, un problema que España no ha corregido y para el que la UE ha concedido un nuevo plazo de seis meses.