Marruecos continúa reforzando su presencia militar en el norte del país, junto a Ceuta, Melilla y el Estrecho de Gibraltar, mediante nuevas bases, radares, sistemas antiaéreos y armamento de largo alcance, en un proceso de modernización apoyado por Estados Unidos.
El movimiento se produce después de la crisis migratoria de Ceuta y mientras Rabat continúa desarrollando una nueva instalación militar en el monte Gurugú, que domina buena parte del entorno de Melilla.
Según fuentes de inteligencia citadas por El Español, Marruecos está trasladando nuevas unidades hacia el norte y reforzando sus capacidades marítimas y aéreas. El pasado sábado, una patrullera marroquí fue detectada en aguas próximas a Ben Younes, junto a la frontera con Ceuta, dentro de lo que las mismas fuentes describen por ahora como un «reforzamiento de unidades».
Una base para drones y misiles frente a Melilla
Uno de los elementos más sensibles del despliegue es la construcción de la base militar en el monte Gurugú, situada en las inmediaciones de Melilla.
La instalación está concebida para albergar drones y sistemas de misiles, y fuentes de inteligencia advierten de que podría convertirse en un elemento especialmente delicado si las relaciones entre España y Marruecos se deterioraran.
«Podría ser un problema si la situación con Ceuta y Melilla escala», señalan las fuentes consultadas. Marruecos está reforzando además estaciones de radar, artillería y sistemas antiaéreos en diferentes puntos del norte.
Un militar español en activo citado por el mismo medio asegura que Rabat está trasladando hacia esa zona capacidades que anteriormente estaban desplegadas en otras partes del país. «Están desplegando fuerzas militares en todo el norte, bases de radar y sistemas antiaéreos», explica.
Misiles capaces de alcanzar territorio peninsular
Entre el nuevo material figuran lanzacohetes de fabricación china y sistemas antiaéreos de largo alcance. Según la fuente militar, algunas de estas capacidades permitirían a Marruecos proyectar una burbuja defensiva que alcanzaría territorio español.
El sistema HQ-19, por ejemplo, está diseñado para interceptar misiles balísticos y objetivos aéreos a gran distancia. La fuente llega a señalar que, desde posiciones adecuadas en el norte marroquí, estos sistemas podrían alcanzar aeronaves situadas en zonas próximas a Málaga.
No obstante, esta capacidad potencial no implica que Marruecos esté preparando una ofensiva contra España, y otros militares españoles consultados rechazan esa interpretación.
El precedente de Ormuz
Kenneth Roth, abogado estadounidense y exdirector de Human Rights Watch, ha planteado públicamente una comparación con el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos marítimos más sensibles del planeta. Roth recuerda que Gibraltar tiene apenas unos 13 kilómetros de anchura en su punto más estrecho, frente a los aproximadamente 34 kilómetros de Ormuz.
A su juicio, la presencia española en la Península y en Ceuta otorga a Madrid una posición excepcional sobre ambas orillas. Esta interpretación ha alimentado la hipótesis de que Washington prefiera un equilibrio de capacidades entre España y Marruecos en lugar de una situación de predominio español.
Sin embargo, no existe ningún anuncio oficial estadounidense que confirme una estrategia destinada a entregar a Marruecos el «control» del Estrecho.