por la decisión del Gobierno de no actualizar el IRPF conforme a la inflación
Nueva subida de impuestos encubierta: Hacienda dispara la carga del IRPF sobre las rentas más bajas
Nueva subida de impuestos encubierta: Hacienda dispara la carga del IRPF sobre las rentas más bajas
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Por LGI
30 de enero de 2026

La decisión del Gobierno de no actualizar el IRPF conforme a la inflación ha terminado traduciéndose en una subida de impuestos encubierta que afecta de lleno a los contribuyentes, con especial impacto sobre las rentas medias y medias-bajas. Mientras los precios acumulan un alza superior al 23% desde 2018, los tramos, mínimos y umbrales del impuesto permanecen prácticamente intactos, lo que ha intensificado el efecto conocido como progresividad en frío.

Este fenómeno, documentado por el Instituto Juan de Mariana, supone que los contribuyentes pagan más impuestos sin que haya un aumento real de su poder adquisitivo. El resultado es una mayor presión fiscal efectiva derivada exclusivamente de la inflación y de la falta de ajuste del impuesto sobre la renta a la evolución del IPC.

Para ilustrar el alcance de este efecto, el Instituto ha puesto en marcha una herramienta interactiva que permite calcular el impacto concreto de no deflactar el IRPF en función del nivel de ingresos. La metodología compara la estructura actual del impuesto con la que habría resultado de actualizar tramos y tipos desde 2018, estimando así cuáles deberían ser hoy los umbrales si se hubiese aplicado la corrección correspondiente durante el mandato del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El ejercicio pone de relieve un incremento muy acusado de la fiscalidad efectiva sobre la renta. La carga impositiva real ha crecido sin necesidad de reformas legales visibles, simplemente por el mantenimiento de un IRPF diseñado para una economía con precios sensiblemente más bajos.

El problema no se limita a los tramos del impuesto. Los mínimos personales y familiares, fijados en 5.550 euros por contribuyente y 2.400 euros por el primer hijo, no se actualizan desde 2007. Esta congelación prolongada ha reducido su valor real en torno a un 30%, lo que disminuye de forma directa la parte de la renta exenta de tributación.

Las familias con hijos resultan especialmente perjudicadas por esta situación. Un matrimonio con dos hijos y unos ingresos brutos de 30.000 euros anuales soporta una pérdida cercana a los 1.200 euros de renta neta atribuible únicamente a la progresividad en frío, pese a que el sistema fiscal debería ofrecer mayor protección a los hogares con menores a cargo.

Las simulaciones disponibles en la calculadora del Instituto permiten desglosar con claridad este impacto. En el caso de un salario bruto de 32.000 euros, una cifra alineada con el sueldo medio, el incremento de la factura fiscal alcanza los 809 euros. En términos prácticos, equivale a destinar dos semanas adicionales de salario íntegro al pago del IRPF.

Para ese mismo nivel de ingresos, el tipo efectivo aplicado en 2025 se sitúa en el 19,1%, frente al 16,6% que habría correspondido si el impuesto hubiese evolucionado al ritmo del IPC. La diferencia supone un aumento del IRPF del 15,3%, con una merma del 3,3% en el salario neto del contribuyente, sin que medie una mejora real de su capacidad económica.

Noticias de España