«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Entrevista a la portavoz de VOX en la Junta General del Principado de Asturias

Carolina López (VOX): «La tragedia de la mina de Cerredo refleja años de una absoluta falta de control y demuestra que la corrupción mata»

Carolina López. LA GACETA.

La tragedia de la mina de Cerredo, donde en marzo de 2025 fallecieron cinco mineros, ha abierto una profunda crisis política en Asturias. VOX sostiene que lo ocurrido no puede entenderse como un accidente aislado, sino como el resultado de décadas de abandono institucional, opacidad administrativa y falta de control sobre la actividad minera.

Carolina López, portavoz de VOX en la Junta General del Principado de Asturias, acusa al Gobierno socialista de Adrián Barbón de haber fallado en su obligación de vigilancia y exige responsabilidades políticas al más alto nivel. «La corrupción mata», afirma, al denunciar que una administración negligente también puede tener consecuencias mortales.

¿Qué ocurrió en la mina de Cerredo en marzo de 2025?

En marzo de 2025 ocurrió un accidente trágico en el que fallecieron cinco mineros. Pero es que, además, en esa misma mina, en 2022, ya se había producido otro accidente en el que murió un minero y otro resultó gravemente herido, con la amputación de una pierna. Esto es el reflejo de años, de décadas de dejadez por parte del Gobierno socialista. Décadas en las que la Administración ha fallado de forma sistemática en el control de la actividad minera.

Tenemos que partir de que en 2018, a petición y por orden de Bruselas, con el aplauso del Partido Popular y del Partido Socialista, se decidió cerrar gran parte de las minas en Asturias y también de las térmicas. Aquello dejó en la calle a miles de trabajadores y menoscabó nuestra soberanía energética. Nos prometieron alternativas que, a día de hoy, seguimos esperando. No las hay.

En ese contexto, el Partido Socialista permitió que se creara una economía irregular en torno al carbón, a través de figuras no reguladas y opacas, como los proyectos de investigación complementarios, para dar una apariencia de actividad minera y dar trabajo a una parte de los afectados por los cierres. Pero cuando la Administración rebaja los controles, rebaja la seguridad, rebaja la vigilancia y mira hacia otro lado, llegan empresas piratas que no ofrecen garantías ni seguridad suficiente a sus trabajadores. Eso es lo que ha ocurrido en Cerredo.

¿Por qué se relaciona esta tragedia con la corrupción socialista?

Cerredo no es un caso aislado. Refleja años de dejadez, opacidad y una falta absoluta de control, tanto a nivel administrativo como político. Estamos hablando de una actividad minera que el propio Instituto para la Transición Justa, el organismo encargado de controlar y vigilar este tipo de actividades, reconoció que desconocía oficialmente.

En aquel momento, ese organismo estaba dirigido por la hoy ministra Sara Aagesen. Y reconocen que no sabían que allí existía actividad minera, a pesar de que la empresa que operaba en esa explotación estaba recibiendo subvenciones. Que una Administración no sepa que se estaba desarrollando una actividad minera, que estaba funcionando y además en fraude de ley, refleja hasta qué punto han fallado todos los controles de las instituciones.

Aquí hubo avisos, irregularidades y una Administración ineficaz o que, por algún motivo que a día de hoy desconocemos, no quiso actuar. Cuando desde las instituciones no se controla, no se vigila y se permiten estas situaciones, al final las consecuencias las pagan los ciudadanos. Por eso desde VOX siempre decimos que la corrupción mata. La corrupción no es solamente aprovecharse del dinero público. La corrupción también es crear una Administración negligente, ineficaz, que termina mirando hacia otro lado.

¿Por qué pidió VOX hace unas semanas la dimisión de Adrián Barbón?

Hemos sido los únicos en pedir la dimisión de Adrián Barbón. ¿Por qué? Porque en cualquier organización seria, el máximo responsable debería dimitir ante hechos tan graves como los que tenemos delante. Tanto la comisión de investigación parlamentaria como diferentes informes elaborados por la propia Administración detallan que ha habido negligencias y fallos sistémicos en el control de la actividad minera. Es decir, ha fallado la propia Administración que Barbón dirige y controla. Y cuando todo esto falla, quien tiene que asumir las consecuencias y las responsabilidades es su máximo dirigente, que es Adrián Barbón. No basta con simples dimisiones de cargos intermedios.

¿Confía en que se haga justicia y se depuren responsabilidades penales en este caso?

Claro que confío en la Justicia y espero que pueda llegar hasta el final. Pero aquí estamos hablando también de responsabilidades políticas. Las responsabilidades penales las decidirá un juez, que tendrá que determinar si hubo delitos, negligencias o irregularidades concretas. Lo que ya sabemos, por los informes y la documentación que tenemos, es que existen responsabilidades políticas. Y tienen que responder. Las familias merecen verdad, justicia y reparación.

¿Cree que podemos estar ante el principio del fin de décadas de Gobierno socialista en Asturias?

Lamentablemente, la tragedia de Cerredo ha sido un punto de inflexión. Los asturianos han visto el fiel reflejo de lo que producen las políticas socialistas: abandono, dejadez y utilización de las instituciones para mantenerse en el poder. Los socialistas han priorizado siempre su partido, la protección de su partido, sus redes clientelares y unas estructuras políticas inútiles para la mayoría de los asturianos. Durante décadas, lo único que han hecho es destruir el ADN de Asturias: el ADN industrial, el ADN ganadero y todo lo que representaba una región fuerte, que fue una de las grandes potencias de España.

Desde VOX trabajamos para recuperar nuestra industria, nuestro campo, nuestras familias y nuestros jóvenes. No queremos que Asturias siga siendo una región empobrecida, envejecida y sin futuro para las nuevas generaciones.

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