
La Fundación Española de Abogados Cristianos va a llevar a los tribunales a la organización juvenil proetarra Ernai después de que ésta haya reconocido haber derribado la Cruz del monte Isusquiza, en la provincia de Álava.
La Cruz de Isusquiza era un monumento de origen carlista dedicado a los requetés y soldados que fallecieron cerca de ese enclave durante la Guerra Civil. Las víctimas pertenecían al Requeté alavés y al Regimiento de San Marcial en un ataque que tuvo lugar los días 8 y 9 de octubre de 1936. El historiador Germán Ruiz Llano cifra las bajas en 37 requetés y 44 soldados muertos.
El monumento se inauguró el 22 de septiembre de 1940. Asistieron unas 8.000 personas llegadas de Álava, Navarra, Vizcaya, Guipúzcoa y Burgos que participaron en un Vía Crucis desde Landa, coronas de flores, consagración de la cruz, misa en la cima, Salve y Rosario. La Cruz original estaba revestida de placas de hierro fundido con los nombres de los caídos.
En declaraciones a La Gaceta, su presidenta, Polonia Castellanos, ha asegurado que su organización «va a emprender acciones legales por el nuevo derribo de una Cruz, esta vez en Álava, y por parte de los cachorros filoetarras de la izquierda radical«.
En su opinión, esta acción bárbara «va en la línea de un Gobierno que, en lugar de proteger a sus ciudadanos, y las raíces cristianas y católicas de España, lo que hace es atacarnos, derribar nuestros símbolos, nuestras cruces, nuestro patrimonio, y vulnerar nuestro derecho fundamental a la libertad religiosa».
Castellanos ha vuelto a pedir «respeto a nuestro patrimonio, a nuestros derechos fundamentales, a la libertad religiosa, y respeto a lo que somos; porque España ha sido, es y será siempre un país católico«.
La organización juvenil Ernai, que milita en la extrema izquierda proetarra, ha enmarcado este acto de salvajismo contra la Cruz en el contexto de la movilización «contra el fascismo» convocada para el 13 de septiembre en San Sebastián.