
El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha solicitado al Tribunal Supremo aplazar durante un mes el inicio del juicio por el caso mascarillas, previsto inicialmente a partir del próximo 7 de abril, alegando «problemas informáticos que impiden a su defensa acceder al contenido completo del procedimiento judicial».
En un escrito remitido al alto tribunal, el nuevo abogado del exdirigente socialista asegura que «ha resultado materialmente imposible» acceder al expediente, pese a los múltiples intentos realizados y a las consultas con los servicios técnicos. Según expone, el sistema informático bloquea el acceso al material de la causa.
El letrado explica en su escrito que «el ordenador se queda ‘pensando’ de forma indefinida en un bucle continuado», lo que impide revisar la documentación necesaria para preparar la defensa de Ábalos en un procedimiento que el propio abogado describe como especialmente complejo.
La solicitud llega solo unas horas después de que el Tribunal Supremo rechazara las alegaciones presentadas por las defensas de Ábalos y del también investigado Koldo García, que habían planteado diversas cuestiones durante una vista preliminar celebrada semanas atrás.
Con esa decisión, el alto tribunal dejó fijado definitivamente el inicio del juicio por el caso mascarillas, un proceso que previsiblemente se prolongará durante al menos cuatro semanas y en el que están citados más de 40 testigos.
El nuevo defensor del exministro, Marino Turiel, insiste en que el margen temporal actual resulta claramente insuficiente para afrontar la preparación del juicio con garantías. Desde que asumió la defensa, ha reclamado reiteradamente más tiempo para estudiar el procedimiento, de gran volumen documental.
La llegada de Turiel se produjo tras una sucesión de cambios de abogado en el equipo jurídico de Ábalos que, según fuentes del caso, convirtieron la estrategia de defensa del exministro en un auténtico «sudoku» jurídico, con continuos vaivenes vinculados a su situación económica.
En el escrito presentado ante el Supremo, el letrado recuerda además que ya advirtió a la Sala de que tenía señalamientos judiciales previos fijados por otros tribunales, entre ellos varios procedimientos en la Audiencia Nacional relacionados con la trama Púnica.
Turiel añade que recientemente se ha fijado también otro proceso judicial en el Tribunal Superior de Justicia de Baleares para los días 27 y 30 de marzo, lo que complica aún más la disponibilidad necesaria para estudiar la causa del caso mascarillas.
El abogado sostiene que «literalmente, no es posible asumir la carga de trabajo ni el esfuerzo material y mental al que se aboca a este letrado», afirma el defensor en su escrito dirigido al Supremo.
La decisión final queda ahora en manos del Tribunal Supremo, que deberá valorar si acepta o no la petición de la defensa del exministro socialista.