Fuentes de Inteligencia denuncian una grave pérdida de confianza interna
Agentes del CNI dejan de enviar informes sobre Ceuta a sus mandos por temor a represalias del Gobierno: «Aquí ya nadie se fía de nadie»
Agentes del CNI dejan de enviar informes sobre Ceuta a sus mandos por temor a represalias del Gobierno: «Aquí ya nadie se fía de nadie»
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la celebración de la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional en el complejo de la Moncloa. Europa Press.
Por LGI
18 de septiembre de 2026

Agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) estarían optando por reducir la elaboración y envío de informes a sus superiores por temor a quedar expuestos a posibles represalias, en medio de la crisis interna provocada por la gestión de las alertas previas a la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.

Fuentes de la inteligencia civil consultadas por The Objective describen un clima de profunda desconfianza dentro del servicio tras las críticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al funcionamiento de los sistemas de información durante la crisis fronteriza.

«Sabemos cosas de Marruecos, de Rusia, de China, pero aquí ya nadie se fía de nadie», resume una de las fuentes citadas por el periódico. El malestar se habría intensificado después de que Sánchez afirmara que «fallaron cosas» en los servicios de información y sostuviera posteriormente que los avisos remitidos por el CNI antes de la entrada masiva no reflejaban «la escala, naturaleza o probabilidad» de lo que terminó ocurriendo.

Informes sin firma y comunicaciones verbales

Según The Objective, el deterioro de la confianza ha provocado que algunos agentes prefieran transmitir información verbalmente en lugar de dejar constancia documental de sus análisis.

El periódico ya había informado de que las denominadas «notas verbales» y el «boca a boca» estaban ganando terreno dentro de los servicios de inteligencia, mientras determinados documentos se elaboraban sin firma para evitar identificar directamente a sus autores.

La nueva situación iría un paso más allá: según las fuentes citadas, algunos informes ni siquiera estarían siendo redactados o remitidos a la cadena de mando.

El objetivo sería minimizar los rastros documentales susceptibles de utilizarse posteriormente para depurar responsabilidades. «Qué iniciativa vamos a tomar, si aquí no hay mando ni instrucciones», señala otra fuente del servicio citada por el diario.

Agentes desplegados en Ceuta y Marruecos

La información apunta a que el CNI mantiene personal trabajando sobre el terreno tanto en Ceuta como en Marruecos, además de fuentes infiltradas en entornos relacionados con los inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma. Según las fuentes de The Objective, algunos de esos agentes dispondrían de información relevante que no estaría fluyendo hacia los niveles superiores con la normalidad habitual.

La crisis comenzó después de la entrada masiva de decenas de miles de personas los días 30 y 31 de julio y de la posterior controversia acerca de qué sabían las autoridades españolas antes de los acontecimientos y cómo se transmitieron las advertencias disponibles.

Los documentos desclasificados posteriormente demostraron que el CNI había detectado convocatorias para realizar entradas en Ceuta y que el 29 de julio remitió una «alerta temprana» a los servicios de inteligencia marroquíes. También constan comunicaciones con responsables españoles. Sánchez ha defendido, sin embargo, que ninguna de esas comunicaciones anticipó la magnitud final de la entrada masiva.

La desclasificación agravó el malestar

Otro de los principales focos de conflicto interno habría sido la decisión del Ejecutivo de desclasificar 40 documentos sobre la crisis de Ceuta. El Gobierno anunció la publicación asegurando que no tenía «nada que esconder» y defendió que estudiaría cómo divulgar los informes sin perjudicar las capacidades operativas del CNI ni su cooperación con servicios extranjeros.

Las fuentes de Inteligencia consultadas por The Objective ofrecen una visión muy distinta de las consecuencias de aquella decisión. «Es de una gran irresponsabilidad desvelar dispositivos, antenas, que ha costado mucho organizar y montar. Han destrozado el trabajo de años», afirma uno de los agentes citados.

El temor se extiende también a la relación con servicios secretos aliados, de los que procede una parte importante de la información que recibe España. Uno de los interlocutores resume el riesgo de pérdida de confianza con una pregunta: «¿Por qué te voy a compartir información si mañana me la vas a desclasificar?».

Un enfrentamiento sobre qué avisó realmente el CNI

La controversia sobre el papel del servicio permanece abierta. Sánchez ha defendido que el CNI «se limitó» a informar mediante un mensaje y una breve llamada al gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta y a una unidad de la Guardia Civil, sin elevar una alerta de mayor nivel que reflejara la magnitud del peligro.

Sin embargo, los documentos publicados muestran que el servicio sí había detectado convocatorias para entradas por mar y por la valla, y que la central del CNI en Madrid pidió a su responsable en Ceuta que avisara a la Delegación del Gobierno.

La discrepancia terminó teniendo consecuencias políticas. El jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, dimitió después de sostener que había trasladado la advertencia recibida del CNI, en contradicción con la versión defendida desde la Delegación.

El malestar alcanza también a la inteligencia militar

Según la información publicada por The Objective, la desconfianza no se limitaría al CNI. Fuentes del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) también describen problemas de liderazgo y temor a asumir decisiones de riesgo, una situación que, según esos testimonios, estaría reduciendo la iniciativa dentro del organismo.

El resultado, siempre según las fuentes consultadas por el periódico, sería una crisis de confianza excepcional dentro de los servicios españoles de inteligencia, precisamente en un momento en el que España afronta importantes desafíos relacionados con Marruecos, Rusia, China y la seguridad de sus fronteras.

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