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Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Agentes de policía denuncian la dramática realidad de la Línea y Algeciras

Agentes de policía denuncian la situación en Algeciras

La ASP asegura que ‘la agresión perpetrada este fin de semana contra los agentes de la Guardia Civil en Algeciras no es más que una prueba de la impunidad con la que actúan los grupos de delincuencia organizada en el campo de Gibraltar’.

Es la primera vez en España que asistimos a la trasformación de grupos de crimen organizado en “mafia”

Las bajas condenas por tráfico de hachís y la falta de protección a los agentes de la autoridad son las claves en la agravación del problema.

Alternativa Sindical de Policía (ASP) quiere comunicar que la agresión perpetrada este fin de semana contra los nueve compañeros de la Guardia Civil en la localidad de Algeciras no es más que una prueba de la impunidad con la que actúan los grupos de delincuencia organizada en el campo de Gibraltar.

El miedo en la población es la base de la trasformación de los grupos de crimen organizado en “mafia”. Sin duda alguna en el área del campo de Gibraltar estamos asistiendo por primera vez en la historia de España a la implantación de la “mafia”.

Aparte del reparto de tareas y la especialización de sus componentes, hay dos factores que son los que diferencian a los grupos de delincuencia organizada con la “mafia”. El primero de ellos es la estructura familiar de sus componentes y la segunda es la aplicación del miedo en la sociedad donde se desarrollan.

En La Línea de la Concepción y en Algeciras estamos asistiendo a la tercera generación de clanes familiares que viven del crimen. Si bien es cierto que los abuelos en los años ochenta se dedicaban al contrabando de tabaco, los padres en los noventa se dedicaban a una combinación entre tabaco y hachís, los nietos, hoy en día, se están dedicando en coalición con los clanes marroquíes, a la importación de hachís, para posteriormente ser vendida a los clanes marselleses, napolitanos, mafia de Liverpool y mafia irlandesa, que desde toda Europa viajan al campo de Gibraltar y regresan cargados de hachís para abastecer el mercado europeo.

Tal es el volumen de negocio, que las mafias de Europa del este y corsos principalmente, se organizan para asaltar con armas de guerra, tanto los depósitos de hachís de los clanes de La Línea, como los vehículos lanzadera que proceden de París, Holanda y Marsella, provocando con ello una adquisición de armas automáticas y explosivos destinadas a las estructuras mafiosas de La Línea, entrando con ello en juego los grupos de tráfico de armas asentados en Bélgica y Kosovo.

A esto último hay que sumar que en los últimos años, el puerto de Algeciras ha sido el elegido por los cártel mejicano de Sinaloa para introducir sus cargamentos de cocían procedente de Suramérica.

Otro ejemplo claro de organización “mafiosa” ocurrió el pasado 7 de febrero de este año, cuando un grupo de 20 encapuchados irrumpieron violentamente en el servicio de urgencias del hospital de La Línea de La Concepción, para liberar al supuesto líder de una red de narcotráfico que había sido llevado allí detenido, después de que sufriera un accidente de moto en una persecución con los agentes.

Tres factores son los que originan que el campo de Gibraltar sea la base donde se implanta la mafia más poderosa del mundo en lo que a tráfico de hachís se refiere.

1º.- Los ingresos inmediatos que produce en los participantes de la vigilancia, recepción, ocultación o protección, hacen que cualquier joven de la zona ingrese mil euros por noche, sólo con la misión de establecer un punto de vigilancia, consiente en permanecer en la playa con su teléfono móvil avisando a sus jefe, por medio de WhatsApp la presencia de alguna patrulla de las fuerzas de seguridad (es decir, que en dos noches, ganan más que un cualquier miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad). La ASP asegura que ‘la agresión perpetrada este fin de semana contra los agentes de la Guardia Civil en Algeciras no es más que una prueba de la impunidad con la que actúan los grupos de delincuencia organizada en el campo de Gibraltar’.

2º.- La estructura familiar de los componentes provoca que una red mafiosa sea impenetrable a la hora de conseguir arrepentidos o testigos que colaboren con la justicia.

3º.- La falta de protección jurídica por de la Fiscalía General del Estado a la hora de perseguir las agresiones físicas a los agentes de policía y Guardia Civil que ejercen sus funciones; ya que si bien es cierto que el código penal español contempla en el artículo 550 que cualquier persona que agreda físicamente a un agente de la autoridad está cometiendo un delito de atentado a la autoridad con una condena de entre 1 a 4 años de prisión, en la inmensa mayoría de los casos, las Fiscalías acusan por una falta contra el orden público con una pena que no supera los 50 euros de multa.

Por tanto, pedimos al Ministro de Interior que impida que el Director General de la Policía vaya a Algeciras a desinformar a la población, cuando el pasado jueves, dio una rueda de prensa anunciando que para el próximo verano van a reforzar con 80 futuros policías las localidades de La Línea y Algeciras, cuando resulta que en los meses de verano entre ambas plantillas estarán más de 300 policías nacionales de vacaciones , como así establece la instrucción del año 2009 de la propia Dirección General de la Policía; contando con el agravante de que los Policías que reforzarán dichas plantillas carecen de experiencia profesional, y no habrán jurado el cargo hasta la finalización de su periodo de prácticas.

Y por último, pedimos al Ministro de Interior que acuerde con el Fiscal General el Estado que se instruya a todos los fiscales de España, para que persigan las agresiones a policías por delito y no como falta.

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