
El portavoz del grupo VOX en la Asamblea de Murcia, José Ángel Antelo, ha asegurado que su formación «no va a permitir que se haga un apartheid contra los agricultores de la cuenca vertiente del Mar Menor» y ha reafirmado el compromiso de VOX con la protección de la laguna salada y con una Ley del Mar Menor «justa, basada en la ciencia y que no criminalice al sector agrario».
Antelo ha realizado estas declaraciones tras mantener una reunión con la Fundación Ingenio, en la que ambas partes han abordado la reforma de la Ley del Mar Menor. En este sentido, ha anunciado que su grupo parlamentario presentará enmiendas al texto y ha señalado que, si estas no pueden tramitarse por la vía parlamentaria, VOX registrará su propia propuesta de reforma de la ley.
«Queremos que los agricultores no sean culpables hasta que se demuestre lo contrario, que es lo que dice la ECARM. Sin embargo, lo que se está trasladando al agricultor y ganadero es que tiene que pagar para dejar de ser culpable», ha denunciado Antelo, calificando esta regulación de «auténtico disparate hecho en contra de los intereses de todos y cada uno de los agricultores».
Asimismo, Antelo ha defendido el mantenimiento del modelo productivo del Campo de Cartagena y ha advertido contra la proliferación de grandes plantas fotovoltaicas: «Queremos que la Huerta de Europa siga siendo la Huerta de Europa y no un huerto solar«.
En este contexto, ha recordado que «cuando al campo de la Región de Murcia le va bien, le va bien a toda la sociedad: al comerciante, al periodista y, en definitiva, a todos los ciudadanos», por lo que ha rechazado «cambiar un modelo productivo de éxito por decisiones ideológicas que siempre se han legislado en contra del Campo de Cartagena».
Antelo también ha anunciado que VOX se suma a la manifestación de este jueves contra el acuerdo con Mercosur, un pacto que ha sido impulsado durante décadas por el Partido Socialista y el Partido Popular, y que perjudica gravemente al sector agroalimentario español. «Nuestros agricultores cumplen normativas cada vez más exigentes, mientras se permite la entrada de productos de terceros países sin controles reales, con fiscalidad más baja y condiciones laborales que nada tienen que ver con las de España. Las cláusulas de salvaguarda son una estafa y no han funcionado, como ya hemos visto con el acuerdo con Marruecos», ha concluido.